domingo, 27 de julio de 2014
La devoción de las tres Avemarías
¿En qué consistes esta devocion?
En rezar tres veces el Avemaría a la Santísima Virgen, Madre de Dios y Señora nuestra, bien para honrarla o bien para alcanzar algún favor por su mediación.
¿Cuál es el fin de esta devoción?
Honrar los tres principales atributos de María Santísima, que son:
1.- El poder que le otorgó Dios Padre por ser su Hija predilecta.
2.- La sabiduría con que la adornó Dios Hijo, al elegirla como su Madre.
3.- La misericordia con que la llenó Dios Espíritu Santo, al escogerla por su Inmaculada Esposa.
De ahí viene que sean tres las Avemarías a rezar y no otro número diferente.
¿Cuál es la forma de rezar las tres Avemarías?
“María Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal.
1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los
siglos de los siglos. Amén!”
¿Cuál es el origen de la devoción de las tres Avemarías?
Santa Matilde, religiosa benedictina, suplicó a la Santísima Virgen que la asistiera en la hora de la muerte. La Virgen María le dijo lo siguiente: “Sí que lo haré; pero quiero que por tu parte me reces diariamente tres Avemarías. La primera, pidiendo que así como Dios Padre me encumbró a un trono de gloria sin igual, haciéndome la más poderosa en el cielo y en la tierra, así también yo te asista en la tierra para fortificarte y apartar de ti toda potestad enemiga. Por la segunda Avemaría me pedirás que así como el Hijo de Dios me llenó de sabiduría, en tal extremo que tengo más conocimiento de la Santísima Trinidad que todos los Santos, así te asista yo en el trance de la muerte para llenar tu alma de las luces de la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las tinieblas del error e ignorancia. Por la tercera, pedirás que así como el Espíritu Santo me ha llenado de las dulzuras de su amor, y me ha hecho tan amable que después de Dios soy la más dulce y misericordiosa, así yo te asista en la muerte llenando tu alma de tal suavidad de amor divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para ti en delicias.”
Y esta promesa se extendió en beneficio de todos cuantos ponen en práctica ese rezo diario de las tres Avemarías.
¿Cuáles son las promesas de la Virgen a quienes rezasen diariamente las tres avemarías?
Nuestra Señora prometió a Santa Matilde y a otras almas piadosas que quien rezara diariamente tres avemarías, tendría su auxilio durante la vida y su especial asistencia a la hora de la muerte, presentándose en esa hora final con el brillo de una belleza tal que con sólo verla la consolaría y le transmitiría las alegrías del Cielo.
María renueva su promesa de protección:
Cuando Sor María Villani, religiosa dominica (siglo XVI), rezaba un día las tres Avemarías, oyó de labios de la Virgen estas estimulantes palabras:
“No sólo alcanzarás las gracias que me pides, sino que en la vida y en la muerte prometo ser especial protectora tuya y de cuantos como tú PRACTIQUEN ESTA DEVOCIÓN”
También dijo la Santísima Virgen: “La devoción de las tres Avemarías siempre me fue muy grata… No dejéis de rezarlas y de hacerlas rezar cuanto podáis. Cada día tendréis pruebas de su eficacia…”
Fue la misma Santísima Virgen la que dijo a Santa Gertrudis que “quien la venerase en su relación con la Beatísima Trinidad, experimentaría el poder que le ha comunicado la Omnipotencia del Padre como Madre de Dios; admiraría los ingeniosos medios que le inspira la sabiduría del Hijo para la salvación de los hombres, y contemplaría la ardiente caridad encendida en su corazón por el Espíritu Santo”.
Refiriéndose a todo aquel que la haya invocado diariamente conmemorando el poder, la sabiduría y el amor que le fueron comunicados por la Augusta Trinidad, dijo María a Santa Gertrudis que, “a la hora de su muerte me mostraré a él con el brillo de una belleza tan grande, que mi vista le consolará y le comunicará las alegrías celestiales”.
¿Cuál es el fundamento de esta devoción?
La afirmación católica de que la Santísima Virgen poseyó, en el más alto grado posible a una criatura, los atributos de poder, sabiduría y misericordia.
Esto es lo que enseña la Iglesia al invocar a María como Virgen Poderosa, Madre de Misericordia y Trono de Sabiduría.
PARA REFORZAR ESTA DEVOCIÓN CONTAMOS UN BELLO TESTIMONIO DE FE
En un país situado detrás del «telón de acero», en el que, en los primeros meses del año 1968, se recrudeció la persecución religiosa, uno de los Obispos allí radicados recibió una misiva comunicándole confidencialmente que se preparaba un atentado contra su vida, por lo cual debía huir sin pérdida de tiempo y ocultarse.
Obedeciendo la consigna recibida, el aludido señor Obispo salió de su residencia vestido de aldeano y huyó a campo traviesa, caminando durante todo un día, alcanzándole la noche, divisando una amplia vega.
Aprovechando la oscuridad, se aproximó a una casa que vio poco distante y pidió a sus habitantes le permitiesen descansar unas horas sentado en una silla.
Los ocupantes de la casa -un matrimonio con varios hijos pequeños- acogieron la petición de hospedaje del que consideraron labriego viajero, pero no sólo le ofrecieron silla, sino que le hicieron cenar con ellos y luego le acomodaron en una habitación con buena cama.
Durante la cena, como notase el huésped gran preocupación y visible tristeza en el matrimonio, no pudo silenciar su observación y preguntó el motivo de tal inquietud y congoja; informándosele entonces de que el anciano padre de uno de ellos no había podido sentarse a la mesa porque estaba enfermo de mucha gravedad desde hacía unos días, y aunque le insistían cariñosamente para que hiciera conveniente preparación para la muerte, por si el momento de ésta sobreviniera, él les contestaba que todavía no iba a morirse, y, por tanto, no se preparaba…
Hubo unos breves comentarios del caso, pero ninguno se atrevió a hacer mención del aspecto religioso del asunto.
Retirados a descansar todos y transcurrida la noche, se dispuso el visitante y huésped a proseguir su camino; y al despedirse y dar gracias a quienes con tanta amabilidad le habían tratado, preguntó si le permitían saludar al viejecito enfermo, para comprobar el estado actual de su dolencia, a lo que, gustosamente, se accedió y le acompañaron.
Una vez el labriego junto al anciano, y luego de una corta conversación afectuosa, éste último, adoptando un gesto y tono decidido, dijo: «Mire usted, yo sé que estoy muy malo y que ya no me restableceré; pero, también sé que por ahora no moriré».
Al oírle hablar tan seguro, todos sonrieron al enfermo. Y ante aquellas sonrisas, añadió éste: «Se ríen porque he dicho que tengo la seguridad de que no voy a morir por ahora… Pues bien; lo repito. ¿Y sabe usted por qué?… Mire, yo no sé quién es usted, ni cómo piensa, pero como en la situación en que estoy ya no temo a nadie, le voy a decir la verdad: Mi seguridad se apoya en que soy católico; los años de persecución religiosa no me han quitado la fe; y todos los días he rezado, y rezo, las Tres Avemarías, pidiéndole a la Virgen María que, a la hora de la muerte, esté asistido por un sacerdote que prepare mi alma para el tránsito, y usted comprenderá que habiéndole rogado tantas veces a la Santísima Virgen eso, la Virgen no consentirá que yo muera sin un sacerdote a mi lado; y como no lo tengo, por eso estoy tan seguro de que por ahora no me muero».
Emocionado el labriego por aquella declaración del ancianito, le tomó la mano y le dijo: «Esa gran fe que ha conservado, y esa súplica diaria a la Madre de Dios, rezándole las tres Avemarías, han atraído el favor del Cielo y ha sido la Providencia la que me dirigió hasta aquí… No es un sacerdote lo que la Virgen le manda, sino a su Obispo de usted… Porque yo soy el Obispo de esta Diócesis, que va hacia el exilio»
La impresión, y al propio tiempo el gozo, del anciano y sus hijos fue enorme. Tan grande, que no sabían cómo expresar su asombro y su reverencia…
Seguidamente, el señor Obispo realizó las confesiones, ofició la Santa Misa en la habitación del enfermo, y les dio a todos la comunión; dejando al viejecito espiritualmente dispuesto para emprender su postrer viaje con término en el Cielo…
Viaje que tuvo lugar dos días después de aquella Misa excepcional.”
Fuente: Heraldos del Evangelio
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domingo, 20 de abril de 2014
Cristo vive, muéstralo a los demás
No me resisto a compartir con vosotros este artículo del sacerdote Santiago Martín. Comparto muchos datos biográficos con él, pero sobre todo su forma de pensar y ver a la Iglesia. Le considero una persona muy recomendable para seguir sus escritos y predicaciones.
“El
primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer,
cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a
correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien quería
Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos
dónde lo han puesto.” (Jn 20, 1-2)
Muchos hombres de hoy hacen
suyas las palabras de María Magdalena en la mañana de la Resurrección:
“Se han llevado al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. Tenían una
fe en Dios sencilla, quizá poco trabajada intelectualmente, heredada de
sus padres y sostenida por tradiciones y ambientes culturales propicios.
Esta fe ha sido golpeada desde muchos frentes: los cambios en la
Iglesia y en la sociedad, la emigración a núcleos urbanos donde la
vivencia de la fe es muy anónima, el hostigamiento que recibe la Iglesia
en los medios de comunicación. Eso les ha hecho entrar en crisis.
Intuyen que debe existir algo parecido a Dios, pero no saben ni dónde
está ni cómo es.
Sin embargo, el Señor, Cristo,
sigue estando ahí: vivo. Murió pero ha resucitado. Está esperando a ser
encontrado por los que –como la Magdalena- han salido a buscarle. Por
eso, nuestro deber es ayudar a los demás para que se pongan en esa
búsqueda, para que no se dejen vencer por las críticas hacia la religión
o por los cambios ambientales que, de estar a favor de la fe, han
pasado a estar en contra. Cristo vive y nosotros, que lo sabemos y lo
disfrutamos, tenemos que ser luz que dirijan a otros hacia Él, la Luz.
Cristo está vivo y nosotros debemos convertirnos en testigos de ello
mostrando en nuestra vida sus efectos: la alegría, la esperanza, el
amor.
viernes, 18 de abril de 2014
Soneto a Cristo crucificado
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
Anónimo del s. XVI
domingo, 29 de diciembre de 2013
Cuando se habla del aborto
Con motivo de la celebración del día de los Santos Inocentes les dejo este artículo del padre Morado sobre el aborto. Me gusta con la moderación que habla y el sentido común definitivo con el que argumenta, algo poco frecuente al tratar sobre el aborto, que lógicamente suele despertar nuestro lado más visceral.
"El hecho mismo de que el aborto provocado sea objeto de discusión es
ya significativo. Unos y otros, partidarios y detractores, o partidarios
y detractores según convenga (plazos, supuestos o demás “argucias”),
solo por elevar el asunto a “cuestión disputada” hacen constar que el
tema no es, en absoluto, tan obvio como algunos pretenden que sea.
Si nos resultase obvio a todos que jamás se puede matar a un ser
humano inocente, el aborto nunca sería legalizado ni despenalizado. Si
resultase tan obvio que el embrión humano es meramente una cosa, un
simple cúmulo de células o tejidos, tampoco tendría sentido señalar
ningún plazo ni ningún supuesto. Se abortaría, sin más, hasta la víspera
del nacimiento o hasta el mismo día un par de minutos antes del mismo.
Claro que, si se puede abortar hasta la víspera, surge la duda de por
qué no se puede, después del nacimiento, interrumpir la vida del ya
nacido, bien sea basándose en plazos o en supuestos, o en lo que sea.
Nadie puede negar, pues, que se trata de un tema complicado. Y para
resolver la complicación se convoca a expertos en ciencia, en derecho y
en ética. Pero, de por sí, ser experto en algo no significa, sin más,
ser una persona de gran talante moral. Uno puede ser experto y ser, a la
vez, un indeseable. La condición de experto añade muy poco a la índole
moral del experto.
Digo esto no para despreciar el valor de las opiniones aparentemente
bien fundadas, sino tras constatar que, en el fondo, los argumentos de
los supuestamente “expertos” se exponen con la misma claridad, aunque
con menos sutileza, por parte de cualquiera. No siempre por argumentar
mejor se razona mejor. En absoluto.
¿Por qué se discute el aborto? A mi modo de ver, por un solo motivo:
porque se trata de la eliminación deliberada de un ser humano. Si no se
tratase de eso, la discusión sería puramente inútil, bizantina. Nadie,
en su sano juicio, plantea un debate parlamentario sobre si es lícito o
no usar un insecticida doméstico para librarse de los mosquitos. Matar
no es algo que revista connotaciones positivas. Pero un mosquito es solo
eso: un mosquito. No se trata de exterminar una especie, o diversas
especies. No. Se trata solo de solucionar un problema: un mosquito, en
casa, resulta molesto. Se le quita de en medio y punto. Sin más drama.
Pero un embrión humano, un feto humano, un ser no solo vivo, sino
humano, no es un mosquito. Y aquí comienzan los problemas. Ante quien
contra-argumente diciendo: “ser vivo sí, pero humano, no”, yo
preguntaría: ¿si no es humano, qué es? ¿Acaso un animal, acaso una
planta?
Claro que, bien visto, un tumor que padece una persona humana también
es “humano”, en el sentido de que está compuesto por células humanas.
Pero, ¿puede decirse sensatamente que un embrión es un tumor? Yo creo
que no. Un tumor no es el inicio, el primer tramo, de una vida humana
independiente, sino una anomalía más o menos amenazante. No. Un embrión
humano no es un tumor.
Cuando una mujer está embarazada no dice: “Llevo dentro un tumor”,
sino que dice: “Estoy esperando a un niño”. Podrá esperarlo con más
ilusión o con menos, pero que espera un niño lo sabe ella y los sabemos
todos. Máxime desde que el álbum familiar comienza no con las fotos del
recién nacido, sino con las ecografías del mismo.
Negar la condición de ser humano a un embrión humano es semejante a
entrar en el terreno de la magia: ¿Por arte de qué extraño sortilegio lo
que era solo “cosa” pasa a ser “persona”? ¿Cuándo? ¿Cuando tiene tantos
meses, cuando ha nacido, cuando ha aprendido a hablar, cuando es ya,
definitivamente, autoconsciente, responsable y libre? ¿Quién puede decir
“ahora sí” y “antes no”? Es más, bastaría la mínima duda, en caso de
que fuese posible, para abstenerse de hacer nada que directamente
pudiese perjudicarlo. Todo el proceso embrionario es un continuo en el
que las delimitaciones son arriesgadas y arbitrarias.
¿Qué diferencia hay, por ejemplo, entre un embrión ya avanzado y un
niño nacido por un parto prematuro? ¿Cómo se puede entender que, quizá
en el mismo hospital, se mate a uno y se proteja al otro?
No basta decir que siempre ha habido aborto. También siempre han
existido miles de atentados contra los seres humanos. Pero que algo
exista no lo convierte, así sin más, en algo que deba ser respaldado por
las leyes del Estado.
Ni significa gran cosa señalar que muchos embriones, en sus primeros
días, se mueran. Morir nos morimos todos, con un día de existencia, con
un año, con cincuenta o con noventa. Una cosa es que nos muramos y otra
que nos maten.
No es suficiente, tampoco, aludir a una praxis social. Que en casi
toda Europa se tolera el aborto… Bueno, eso no es un argumento. También
se toleró, en su día, la esclavitud. Y no por eso la tolerancia de la
esclavitud es moralmente universalizable.
Los seres humanos, desde el primer día, tienen el derecho a ser
tratados como personas y nosotros tenemos la obligación correspondiente
de tratarlos como tales. No nos hace mejores, sino peores, aplicar la
ley del más fuerte. Lo que nos humaniza, a quienes tenemos voz y voto,
es acoger y proteger a los más débiles: los aún no nacidos, los niños,
los enfermos, las personas con discapacidades o los ancianos.
Cuando hablamos de aborto no solo hablamos de aborto. Hablamos de
nuestra responsabilidad moral. Hablamos de esa tenue frontera que separa
a los bárbaros, aunque refinados, de los seres auténticamente
civilizados."
Guillermo Juan Morado.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Entrevista a nuestro obispo Joaquín Meisner
El pasado día 24 se realizó una entrevista en la Deutschlandfunk en Colonia al cardenal Meisner. Me parece interesante sobre todo porque hace referencia a su ultima reunión con el papa Francisco y puede aclararnos algo sobre la posición de ambos en el tema de moda en la Iglesia en Alemania; la comunión a los divorciados vueltos a casar.
El enlace a la entrevista original (en alemán) es éste:
http://www.deutschlandfunk.de/katholische-kirche-meisner-bestreitet-reformbedarf.694.de.html?dram:article_id=272951
La traducción la he recogido del portal de internet Infocatolica.
–Jürgen Liminski: Parece que es un juego muy popular para la gente de los medios: sacudirle a la Iglesia. Los obispos en realidad lo podrían sobrellevar con tranquilidad, pero algunas encuestas les deben dar que pensar, por ejemplo la de Allensbach, según la cual dos tercios de los católicos están a favor de que a los divorciados se les permita casarse por la iglesia de nuevo. Y para hablar sobre éste y otros temas , doy la bienvenida al arzobispo de Colonia, cardenal Joachim Meisner. Buenos días, eminencia.
–Cardenal Joachim Meisner : ¡Buenos días!
–Su Eminencia, Navidad, ¿Qué es lo que va a predicar usted esta noche?
–Esa es una buena pregunta. El tema del sermón de Navidad realmente no se puede elegir. El contenido de la fiesta de Navidad es tan abrumador, que el Dios eterno se ha convertido en uno de nosotros, un hombre, que no se puede predicar sobre nada más. Esto también alegra a la gente en última instancia, y también nos da una perspectiva real para el presente y el futuro de nuestra vida.
–Este Dios nace en una familia. Los temas familia y matrimonio son actuales, el debate sobre la divorciados vueltos a casar parece dividir a la Iglesia en Alemania. ¿Cuál es su posición?
–Querido señor Liminski, en todo momento, la Iglesia, especialmente los obispos junto con el Papa tiene el encargo de ejemplificar ante los hombres la obediencia a la Palabra de Dios. Los Obispos también comparten con el Papa el Magisterio. Pero siempre cum Petro et sub Petro, es decir, por debajo de Pedro y con Pedro. Así que cualquier disenso entre la enseñanza del Papa y el obispo es teóricamente inconcebible. Déjeme añadir algo más: Desde tiempos inmemoriales la Iglesia está convencida de que la unidad de Cristo con su Iglesia, que es su cuerpo, es normativa también para el matrimonio. Y el apóstol Pablo lo dice explícitamente: «El matrimonio es un misterio profundo. Yo lo refiero a Cristo y la Iglesia». Y Cristo dice entonces, lógicamente, que lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre. A esto no hay realmente nada más que añadir. Puede usted pensar tal vez que esto se lo lanzo como un disparo. Es que todos los días me veo confrontado con estas cuestiones y por eso su pregunta no era nueva para mí.
–Esta no es la misma posición, idéntica, que la de su colega Zollitsch. Él llama a una mayor integración en la vida comunitaria, también una integración de las personas divorciadas. Y cree que en Roma también habría diferentes opiniones sobre esto. Así que la de la CDF, por tanto, no contaría más que las otras. ¿Entonces, qué es lo que tiene validez?
–Sr. Liminski, escuche por una vez a un viejo obispo. En mi última visita al Papa Francisco pude hablar muy francamente con el Santo Padre sobre todos los temas. Y también le dije que cuando habla en forma de entrevistas y breves discursos se quedan algunas preguntas abiertas, que para los no iniciados deberían en realidad precisarse más. El Papa me miró fijamente y me dijo que le mencionara un ejemplo.
Y mi respuesta fue entonces que a su regreso de Río a Roma, mientras viajaba en el avión, se le mencionó el problema de los divorciados vueltos a casar. Entonces el Papa simplemente me respondió: «los divorciados pueden comulgar, pero no así los divorciados vueltos a casar. En la Iglesia Ortodoxa se pueden casar dos veces». Hasta ahí su declaración.
Luego habló de la misericordia que, sin embargo, a mi modo de ver, y así se lo dije, en este país siempre se interpreta como un sustituto de todas las posibles faltas del hombre. Y el Papa me respondió muy enérgico que era un hijo de la Iglesia Católica, y que él no dice otra cosa que lo que la Iglesia enseña. Y la misericordia debe ser idéntica a la verdad, de lo contrario no merece el nombre de la misericordia.
Y, por lo demás, él me dijo expresamente que cuando ciertas cuestiones teológicas se mantienen abiertas, entonces la importante Congregación para la Doctrina de la Fe está ahí, para aclarar y formular detalladamente. También debe pensar que antes del Concilio el propio Papa era el presidente de esta congregación, y ella es, en el orden curial, la que está en el primer puesto, ahora lo mismo que antes. No se puede hablar del Prefecto como si fuera un ciudadano particular, sólo porque él anteriormente fuera miembro de la Conferencia Episcopal (alemana).
–Ahora el Papa ha iniciado una encuesta de opinión acerca de la familia y el matrimonio y la moral sexual de cara al Sínodo del próximo otoño. Y para Colonia ya hay resultados. Así se observa que en la población se van las cosas de modo diferente que en Roma. ¿No debería, debe, adaptarse la iglesia?
–También dije con anterioridad que la Iglesia tiene que adaptarse a la Palabra de Dios y no a la opinión de la gente. Debemos, como Iglesia, conocer la opinión de la gente, para después proclamar la Palabra de Dios en función de esto. Pero adaptarse al modo que usted pregunta no es una categoría del Evangelio. Es sorprendente que, por ejemplo, la Iglesia Evangélica Luterana, con su documento de toma de posición sobre la temática de la sexualidad, se haya alineado totalmente con el llamado espíritu de los tiempos en los asuntos de la sexualidad. Y, ¿cómo se ve en la situación de la Iglesia Evangélica Luterana? He oído decir que los números de abandono de la iglesia luterana son ahí aún más altos que los nuestros. De manera que, en última instancia, este éxodo no puede deberse a la cuestión de la sexualidad.
–El ZdK (comité central de los católicos alemanes) lo ve un poco diferente. El Presidente Glück aboga por adaptarse e integrar plenamente a los divorciados vueltos a casar, es decir, admitirles también a la Eucaristía. El ZdK quiere casarse con el espíritu de los tiempos, se podría decir. Ahí desertan unidades enteras de los ejércitos cristianos. ¿No tiene miedo del aislamiento?
–Bueno, no conozco el miedo al aislamiento. En la escuela primaria, en Turingia, yo era el único chico católico. Y siempre estaba en medio y no me dejaba aislar. La misión del ZdK es hacer visible y efectivo el Evangelio en las dimensiones de lo secular, es decir, en el mundo. Y aquí, este gremio debe dejarse hacer realmente en serio la pregunta: ¿Se han mantenido fieles a su misión y la vocación?
¿Y formula usted, en este contexto, la pregunta de si yo he de temer un cierto aislamiento? Lo que yo tengo es auténtica preocupación por las personas que deforman a conveniencia su propia fe en lugar de aceptarla respetuosamente como el mismo Cristo nos la ha confiado. Esto no trae ninguna solución. En el siglo IV, a raíz de la herejía de los arrianos, se decía que de la noche a la mañana, la Iglesia se había vuelto arriana. Pero eso no quedó así. Se convirtió en católica de nuevo. Y por eso, por hostiles que sean los números, no me asustan. Debo decir que simplemente debemos preguntarnos lo que Dios quiere.
Y la Iglesia sabe desde hace 2.000 años que lo que Dios ha unido el hombre no lo puede separar. Otra cuestión diferente es la de si todos los matrimonios son realmente válidos. Si debería haber criterios nuevos que permitieran dictaminar si un matrimonio no ha tenido lugar realmente y no es válido. Pero esa es otra cuestión. Ahí no se trata de la admisión de los divorciados vueltos a casar a la Santa Comunión.
–Su Eminencia, mañana cumple 80 años. ¿Presentará su renuncia al Papa o pedirá que deje que se jubile? La cuestión de la sucesión está abierta, y yo ni siquiera querría abrir este barril, a menos que tenga una preferencia que desee decirnos. Pero mirando hacia atrás, hacia los 25 años de Colonia se puede preguntar, ¿qué le ha impresionado más durante estos años de su tiempo obispado?
–Voy a enfrentarme permanentemente con esas preguntas. Pero para empezar, todo lo referente a mi sucesor como arzobispo de Colonia lo llevo a mi oración personal diaria. Pero con la gente, incluso con mis colaboradores más cercanos, no hablo de ello. Así que comprenderá que, por supuesto, no voy a charlar de ello con usted, siendo periodista de Deutschlandfunk.
Pero lo que más me ha impresionado en estos 25 años de mi servicio como Arzobispo de Colonia es, con diferencia, la lealtad y fortaleza de la fe de nuestros sacerdotes que están dispuestos, en situaciones difíciles, a tomar sobre sí un nuevo concepto de la cura de almas, motivado por la escasez de vocaciones, y están recorriendo en esto un territorio inexplorado. Lo que me conmueve positivamente una y otra vez en nuestros sacerdotes, diáconos y miembros del personal que tiene a cargo el cuidado de las almas, es la fuerza de su fe y la alegría en la fe, a pesar de las permanentes noticias negativas de los medios, o como se han hecho escuchar aquí también, en su entrevista. Que no se resignen interiormente, eso es un milagro.
–¿Tiene usted un deseo para la Navidad y el futuro?
Sí, de hecho varios deseos, pero mi deseo principal para la Navidad y el futuro es que el gozo de Dios –que es nuestra fuerza, como el Santo Padre subrayó en su carta apostólica–, que el gozo de Dios nos ayude de manera efectiva a la remodelación del mundo. Y esa es la única fuerza que bastará para que la Iglesia cumpla su misión, aunque contemos con menos impuestos eclesiásticos, o lo que sea. Y no sólo a duras penas, sino incluso también con un poco de pompa y circunstancia.
–Este ha sido el cardenal Joachim Meissner, arzobispo de Colonia , aquí en la Navidad de Alemania radio. Muchas gracias por la entrevista , Sr. Cardenal.
–Muy bien. Les deseo lo mejor y que celebren una feliz Navidad.
El enlace a la entrevista original (en alemán) es éste:
http://www.deutschlandfunk.de/katholische-kirche-meisner-bestreitet-reformbedarf.694.de.html?dram:article_id=272951
La traducción la he recogido del portal de internet Infocatolica.
–Jürgen Liminski: Parece que es un juego muy popular para la gente de los medios: sacudirle a la Iglesia. Los obispos en realidad lo podrían sobrellevar con tranquilidad, pero algunas encuestas les deben dar que pensar, por ejemplo la de Allensbach, según la cual dos tercios de los católicos están a favor de que a los divorciados se les permita casarse por la iglesia de nuevo. Y para hablar sobre éste y otros temas , doy la bienvenida al arzobispo de Colonia, cardenal Joachim Meisner. Buenos días, eminencia.
–Cardenal Joachim Meisner : ¡Buenos días!
–Su Eminencia, Navidad, ¿Qué es lo que va a predicar usted esta noche?
–Esa es una buena pregunta. El tema del sermón de Navidad realmente no se puede elegir. El contenido de la fiesta de Navidad es tan abrumador, que el Dios eterno se ha convertido en uno de nosotros, un hombre, que no se puede predicar sobre nada más. Esto también alegra a la gente en última instancia, y también nos da una perspectiva real para el presente y el futuro de nuestra vida.
–Este Dios nace en una familia. Los temas familia y matrimonio son actuales, el debate sobre la divorciados vueltos a casar parece dividir a la Iglesia en Alemania. ¿Cuál es su posición?
–Querido señor Liminski, en todo momento, la Iglesia, especialmente los obispos junto con el Papa tiene el encargo de ejemplificar ante los hombres la obediencia a la Palabra de Dios. Los Obispos también comparten con el Papa el Magisterio. Pero siempre cum Petro et sub Petro, es decir, por debajo de Pedro y con Pedro. Así que cualquier disenso entre la enseñanza del Papa y el obispo es teóricamente inconcebible. Déjeme añadir algo más: Desde tiempos inmemoriales la Iglesia está convencida de que la unidad de Cristo con su Iglesia, que es su cuerpo, es normativa también para el matrimonio. Y el apóstol Pablo lo dice explícitamente: «El matrimonio es un misterio profundo. Yo lo refiero a Cristo y la Iglesia». Y Cristo dice entonces, lógicamente, que lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre. A esto no hay realmente nada más que añadir. Puede usted pensar tal vez que esto se lo lanzo como un disparo. Es que todos los días me veo confrontado con estas cuestiones y por eso su pregunta no era nueva para mí.
–Esta no es la misma posición, idéntica, que la de su colega Zollitsch. Él llama a una mayor integración en la vida comunitaria, también una integración de las personas divorciadas. Y cree que en Roma también habría diferentes opiniones sobre esto. Así que la de la CDF, por tanto, no contaría más que las otras. ¿Entonces, qué es lo que tiene validez?
–Sr. Liminski, escuche por una vez a un viejo obispo. En mi última visita al Papa Francisco pude hablar muy francamente con el Santo Padre sobre todos los temas. Y también le dije que cuando habla en forma de entrevistas y breves discursos se quedan algunas preguntas abiertas, que para los no iniciados deberían en realidad precisarse más. El Papa me miró fijamente y me dijo que le mencionara un ejemplo.
Y mi respuesta fue entonces que a su regreso de Río a Roma, mientras viajaba en el avión, se le mencionó el problema de los divorciados vueltos a casar. Entonces el Papa simplemente me respondió: «los divorciados pueden comulgar, pero no así los divorciados vueltos a casar. En la Iglesia Ortodoxa se pueden casar dos veces». Hasta ahí su declaración.
Luego habló de la misericordia que, sin embargo, a mi modo de ver, y así se lo dije, en este país siempre se interpreta como un sustituto de todas las posibles faltas del hombre. Y el Papa me respondió muy enérgico que era un hijo de la Iglesia Católica, y que él no dice otra cosa que lo que la Iglesia enseña. Y la misericordia debe ser idéntica a la verdad, de lo contrario no merece el nombre de la misericordia.
Y, por lo demás, él me dijo expresamente que cuando ciertas cuestiones teológicas se mantienen abiertas, entonces la importante Congregación para la Doctrina de la Fe está ahí, para aclarar y formular detalladamente. También debe pensar que antes del Concilio el propio Papa era el presidente de esta congregación, y ella es, en el orden curial, la que está en el primer puesto, ahora lo mismo que antes. No se puede hablar del Prefecto como si fuera un ciudadano particular, sólo porque él anteriormente fuera miembro de la Conferencia Episcopal (alemana).
–Ahora el Papa ha iniciado una encuesta de opinión acerca de la familia y el matrimonio y la moral sexual de cara al Sínodo del próximo otoño. Y para Colonia ya hay resultados. Así se observa que en la población se van las cosas de modo diferente que en Roma. ¿No debería, debe, adaptarse la iglesia?
–También dije con anterioridad que la Iglesia tiene que adaptarse a la Palabra de Dios y no a la opinión de la gente. Debemos, como Iglesia, conocer la opinión de la gente, para después proclamar la Palabra de Dios en función de esto. Pero adaptarse al modo que usted pregunta no es una categoría del Evangelio. Es sorprendente que, por ejemplo, la Iglesia Evangélica Luterana, con su documento de toma de posición sobre la temática de la sexualidad, se haya alineado totalmente con el llamado espíritu de los tiempos en los asuntos de la sexualidad. Y, ¿cómo se ve en la situación de la Iglesia Evangélica Luterana? He oído decir que los números de abandono de la iglesia luterana son ahí aún más altos que los nuestros. De manera que, en última instancia, este éxodo no puede deberse a la cuestión de la sexualidad.
–El ZdK (comité central de los católicos alemanes) lo ve un poco diferente. El Presidente Glück aboga por adaptarse e integrar plenamente a los divorciados vueltos a casar, es decir, admitirles también a la Eucaristía. El ZdK quiere casarse con el espíritu de los tiempos, se podría decir. Ahí desertan unidades enteras de los ejércitos cristianos. ¿No tiene miedo del aislamiento?
–Bueno, no conozco el miedo al aislamiento. En la escuela primaria, en Turingia, yo era el único chico católico. Y siempre estaba en medio y no me dejaba aislar. La misión del ZdK es hacer visible y efectivo el Evangelio en las dimensiones de lo secular, es decir, en el mundo. Y aquí, este gremio debe dejarse hacer realmente en serio la pregunta: ¿Se han mantenido fieles a su misión y la vocación?
¿Y formula usted, en este contexto, la pregunta de si yo he de temer un cierto aislamiento? Lo que yo tengo es auténtica preocupación por las personas que deforman a conveniencia su propia fe en lugar de aceptarla respetuosamente como el mismo Cristo nos la ha confiado. Esto no trae ninguna solución. En el siglo IV, a raíz de la herejía de los arrianos, se decía que de la noche a la mañana, la Iglesia se había vuelto arriana. Pero eso no quedó así. Se convirtió en católica de nuevo. Y por eso, por hostiles que sean los números, no me asustan. Debo decir que simplemente debemos preguntarnos lo que Dios quiere.
Y la Iglesia sabe desde hace 2.000 años que lo que Dios ha unido el hombre no lo puede separar. Otra cuestión diferente es la de si todos los matrimonios son realmente válidos. Si debería haber criterios nuevos que permitieran dictaminar si un matrimonio no ha tenido lugar realmente y no es válido. Pero esa es otra cuestión. Ahí no se trata de la admisión de los divorciados vueltos a casar a la Santa Comunión.
–Su Eminencia, mañana cumple 80 años. ¿Presentará su renuncia al Papa o pedirá que deje que se jubile? La cuestión de la sucesión está abierta, y yo ni siquiera querría abrir este barril, a menos que tenga una preferencia que desee decirnos. Pero mirando hacia atrás, hacia los 25 años de Colonia se puede preguntar, ¿qué le ha impresionado más durante estos años de su tiempo obispado?
–Voy a enfrentarme permanentemente con esas preguntas. Pero para empezar, todo lo referente a mi sucesor como arzobispo de Colonia lo llevo a mi oración personal diaria. Pero con la gente, incluso con mis colaboradores más cercanos, no hablo de ello. Así que comprenderá que, por supuesto, no voy a charlar de ello con usted, siendo periodista de Deutschlandfunk.
Pero lo que más me ha impresionado en estos 25 años de mi servicio como Arzobispo de Colonia es, con diferencia, la lealtad y fortaleza de la fe de nuestros sacerdotes que están dispuestos, en situaciones difíciles, a tomar sobre sí un nuevo concepto de la cura de almas, motivado por la escasez de vocaciones, y están recorriendo en esto un territorio inexplorado. Lo que me conmueve positivamente una y otra vez en nuestros sacerdotes, diáconos y miembros del personal que tiene a cargo el cuidado de las almas, es la fuerza de su fe y la alegría en la fe, a pesar de las permanentes noticias negativas de los medios, o como se han hecho escuchar aquí también, en su entrevista. Que no se resignen interiormente, eso es un milagro.
–¿Tiene usted un deseo para la Navidad y el futuro?
Sí, de hecho varios deseos, pero mi deseo principal para la Navidad y el futuro es que el gozo de Dios –que es nuestra fuerza, como el Santo Padre subrayó en su carta apostólica–, que el gozo de Dios nos ayude de manera efectiva a la remodelación del mundo. Y esa es la única fuerza que bastará para que la Iglesia cumpla su misión, aunque contemos con menos impuestos eclesiásticos, o lo que sea. Y no sólo a duras penas, sino incluso también con un poco de pompa y circunstancia.
–Este ha sido el cardenal Joachim Meissner, arzobispo de Colonia , aquí en la Navidad de Alemania radio. Muchas gracias por la entrevista , Sr. Cardenal.
–Muy bien. Les deseo lo mejor y que celebren una feliz Navidad.
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miércoles, 25 de diciembre de 2013
Un pequeño y pobre homenaje al padre Jorge Loring
Hoy, día de navidad, ha muerto el padre Jorge Loring, para mi uno de los mejores predicadores de nuestro tiempo. En esta época donde en la Iglesia se habla de emprender una nueva evangelización, el padre Loring es un buen ejemplo de lo que es la difusión y defensa de la fe. La cantidad de conferencias, seminarios, videos y libros, su incansable labor divulgadora le ha convertido en un verdadero nuevo apostol de las gentes.
Ha muerto a la edad de 92 años. Les dejo un video de una de sus conferencias, sobre la sabana santa, en ella tenía 90 años, para que vean que lucidez, vitalidad, elocuencia y sabiduría la de este hombre y a esa edad. Increíble. Como dice el dicho popular, "genio y figura hasta la sepultura"
Pido una oración por su alma, para que este ya en el cielo y pueda interceder por nosotros. Se lo merece sobre todo una persona que tanto se preocupo por la salvacion de las almas de los difuntos.
Descanse en paz.
Ha muerto a la edad de 92 años. Les dejo un video de una de sus conferencias, sobre la sabana santa, en ella tenía 90 años, para que vean que lucidez, vitalidad, elocuencia y sabiduría la de este hombre y a esa edad. Increíble. Como dice el dicho popular, "genio y figura hasta la sepultura"
Pido una oración por su alma, para que este ya en el cielo y pueda interceder por nosotros. Se lo merece sobre todo una persona que tanto se preocupo por la salvacion de las almas de los difuntos.
Descanse en paz.
martes, 15 de octubre de 2013
¡Dad gracias al Señor,...!
El evangelio de este domingo pasado (Lc 17, 1-19), nos ha venido a recordar el valor inmenso del agradecimiento. Recordándolo muy brevemente: 10 leprosos acuden a Jesús para que, conociendo su fama de sanador, tuviese misericordia de ellos y los curase de su terrible enfermedad. Jesús tiene compasión de ellos y al despedirlos quedan limpios. Al darse cuenta que estan sanados, tan sólo uno de ellos, precisamente el samaritano, el considerado extranjero y hereje, vuelve para darle las gracias a Jesús. Y ante este gesto de justicia, reconocimiento y fidelidad,...de amor, Jesús le dice: "Levántate, vete: tu fe te ha salvado". En ese momento se realiza el segundo milagro, el gran milagro. Los otros 9 quedaron curados de su enfermedad corporal, curación temporal ya que volverían a enfermar o la fragilidad corporal los llevaría a la muerte, como todos los humanos. Pero la gratitud del samaritano le permitió alcanzar la salvación, es decir la vida eterna. Cristo le concedió la sanación del alma, la limpieza del pecado.
Sobre el valor de la gratitud, en la misa se produce un dialogo precioso entre el sacerdote y el pueblo cristiano, que es aclarador y definitivo. En un momento el sacerdote levanta los brazos y se dirige a nosotros diciendo:
"-levantemos el corazón"
Y todos respondemos:
"-lo tenemos levantado hacia el Señor"
-"Demos gracias al Señor"
-"Es justo y necesario"
-"En verdad es justo y necesario. Es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar"
Lo que declaramos es sumamente definitorio: dar gracias a Dios, no es que sea algo opcional, si no que es un deber, y no sólo de forma puntual cuando nos sentimos tocados por Dios, si no siempre y en todo lugar. Porque de ello depende nuestra salvación.
La gran objeción podría ser ¿por qué debemos dar siempre gracias a Dios, cuando la suerte nos es adversa, cuando parece que Dios no nos escucha, que todo nos sale mal?
Si te haces estas preguntas es que no te has dado cuenta de todo lo que te ha dado Dios, cosas esenciales pero no vistosas (así suele trabajar Dios), como es la vida que te se ha sido concedida gratuitamente sin que tú hicieses nada, el hecho de ser cristiano, de poder disfrutar del conocimiento de la amistad y el amor de Dios es porque el mismo Jesús, al igual que a los apóstoles, te ha llamado personalmente. Si te pones a pensar todo es gracia, todo proviene de Dios.
Os dejo dos vídeos para reflexionar sobre el valor de lo que tenemos y la gratitud.
El primero es un extracto de un texto de Facundo Cabral.
El segundo es sobre una joven (Lizzi Velasques) que sufre un extraño síndrome que la impide engordar y tiene un aspecto calavérico. Parecería que tendría motivos más que suficientes para quejarse ante Dios. Pero todo lo contrario, dá las gracias publicamente por todo lo bueno que Dios le ha dado, sobre todo creo yo es el espíritu de lucha y superación.
Ésta es la transcripción al español de su testimonio, ya que el video está en inglés sin subtítulos:
"Estaba en casa, sentada ante el ordenador oyendo música en Youtube, y me di cuenta de que en la parte de la derecha, en los relacionados, había una foto que me resultó muy, muy familiar. Así que hice clic, sin saber que haciendo ese clic mi vida iba a cambiar completamente. Lo primero que vi fue mi imagen de cuando yo tenía once años, y el título de este vídeo era La mujer más fea."
"¡Imaginen lo que es estar oyendo música tranquilamente y de repente encontrarse con tu propia foto y verte catalogada como la mujer más fea del mundo! Piensen cómo te puede hacer sentir eso. Imaginen luego que, después de ver ese terrible, terrible vídeo, ves que cuatro millones de personas lo ha visto. ¡Cuatro millones! Me sentí como si alguien me hubiese puesto ante la pantalla y me golpease una y otra vez, una y otra vez."
"Seguí bajando por la pantalla y vi que había miles y miles y miles de comentarios. Me puse a leerlos uno tras otro. Y ¡ninguno! era positivo. ¡Ninguno! Estos comentarios me decían que le hiciese al mundo el favor de cortarme la cabeza, que saliese de casa con una bolsa en la cabeza porque si no la gente que viese mi casa se volvería ciega, otros me daban consejos sobre cómo suicidarme...".
"Yo estaba en el instituto cuando vi esto. El vídeo me representaba cuando yo tenía once años, y eso se decía en el vídeo. Y yo no podía comprender cómo alguien, fuese cual fuese su edad, podía hacer esto, decir cosas tan, tan terribles, sin saber si alguna vez esa persona las iba a ver. Lloré hasta dejarme los ojos leyendo esos comentarios."
"Mis lágrimas se transformaron después en rabia. Me lavé la cara, me puse ante el teclado, y quería responder a todos y cada uno de los mensajes. No sabía qué iba a decirles, pero quería hacerles sentir mal, hacerles sentir mal por poner mi rostro en la pantalla y decir todas esas cosas horribles de alguien a quien ni siquiera conocían".
"Pero luego me detuve y me di cuenta de que eso no valía para nada. ¿Qué ganaba con ponerme a su nivel? ¡Nada! Era empezar una batalla inacabable para no ganar nada. Así que no lo hice, y pasé un tiempo muy duro. Un tiempo muy duro, no les voy a mentir. Pero una tenue voz en mi cabeza, que yo sé que era Dios, me dijo: Déjalo pasar. Y es lo que hice. Fue muy duro para mí, muy difícil. Se lo dije a mis padres, que estaban en el jardín, y me dijeron: Sigue siendo tú misma. Y es lo que hice."
"Seguí yendo al instituto, donde todo era maravilloso a pesar de este vídeo. Me gustaba encontrarme con la gente, me gustaba empezar cada día. Mi relación con Dios era mejor que nunca".
"Dios, Tú me hiciste la mujer que soy por una razón. Tú me diste todas las luchas durante mi crecimiento para hacerme más fuerte. Tú me hiciste parecer diferente para que yo pueda ver una belleza que no es la que definen los medios de comunicación. Dios está actuando a través de mí para ayudarme a decirles algo".
"Pero la única forma que tengo para cumplirlo, para continuar con ello el resto de mi vida, es mi fe, mi familia y mis amigos. La fe es lo primero en mi vida. Cuando pienso que Dios me dio el síndrome, antes lo veía como un cartel que decía Maldición, ahora veo lo que Dios me dio como un cartel sonriente y brillante que pone Bendición. Y siempre lo veré como una bendición."
"Todos los porqués que me he preguntado, todos los "por qué yo", "por qué me hiciste esto a mí", tienen una respuesta. Y he aprendido a dejar de preguntarme por qué. Porque sé que Dios hace todo absolutamente todo por una razón, y tienes que rendirte y aceptarlo porque es Su voluntad, lo veas o no lo veas. ¡A veces te sorprendes tanto y dices: Gracias, Dios!"
"Cada vez que hago algo, lo hago entusiasmada, porque sé que Dios va a estar ahí para ayudarme, para levantarme cuando me caiga y para elevarme aún más alto. Y les voy a decir ahora, que si dejan de preguntarse por qué, y empiezan a decir "¡Gracias, Dios!", obtendrán todas las respuestas."
"Gracias por acogerme, por escuchar mi mensaje, y espero, espero de verdad, que sepan que Dios les puso aquí por una razón y quiere que compartan esa razón, sea cual sea".
P.S.: Agradecer a Ximena por darme a conocer el texto de Facundo Cabral. El segundo video está tomado del portal de internet "religion en libertad"
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jueves, 10 de octubre de 2013
El Perdón: el gran regalo del Amor
Dos videos con una conferencia del padre Juan Jaime Escobar sobre el perdón.
Es un poco larga, pero esta dividida en dos partes, que se pueden ver una un día, y la otra al día siguiente, pero merece mucha la pena. Tiene un mensaje muy potente, muy completa e instructiva.
Quizás peque de un exceso de teatralidad, que la hace divertida, pero a la vez parece que quita importancia o valor a lo que esta transmitiendo.
También indicar una incorrección que puede producir una falsa idea sobre Dios en el oyente, y es que en un momento de la conferencia dice, y repite, que Dios no es justo. Esto no es realmente así, la justicia es buena, y por lo tanto Dios es justo, no injusto, lo que ocurre es que en Dios el amor está por encima de la justicia.
Aún así es muy recomendable dedicarle un tiempo para escucharla detenidamente y reflexionar sobre ello.
P.S.: Gracias a Elisabeth por enviarme estos videos.
Es un poco larga, pero esta dividida en dos partes, que se pueden ver una un día, y la otra al día siguiente, pero merece mucha la pena. Tiene un mensaje muy potente, muy completa e instructiva.
Quizás peque de un exceso de teatralidad, que la hace divertida, pero a la vez parece que quita importancia o valor a lo que esta transmitiendo.
También indicar una incorrección que puede producir una falsa idea sobre Dios en el oyente, y es que en un momento de la conferencia dice, y repite, que Dios no es justo. Esto no es realmente así, la justicia es buena, y por lo tanto Dios es justo, no injusto, lo que ocurre es que en Dios el amor está por encima de la justicia.
Aún así es muy recomendable dedicarle un tiempo para escucharla detenidamente y reflexionar sobre ello.
Acabo con una pequeña historia, que leí hace unos días en la red, sobre santa Faustina Kowalska (divulgadora de la devoción a la divina Misericordia por mandato expreso de Jesús), donde se deja ver la clase de perdón que Dios nos da, y que quiere que nosotros también demos a nuestros hermanos.
Llevaba
Santa Faustina unos días algo inquieta por unas visiones que
tenía. Dudando de si eran de Dios o, al contrario, eran provocadas por
el demonio para confundirla, lo habló con su confesor. Éste, que era una
persona muy espiritual como después se demostró, le dijo: “La próxima
vez que veas la visión pregúntale cuál fue el último pecado que te
perdonó Dios”.
Así
lo hizo Santa Faustina y en la próxima ocasión que tuvo dijo a la
visión: “¿Cuál es el último pecado que me perdonó Dios?” Y la visión
respondió: “No me acuerdo”.
Volvió la Santa al confesor y le contó la respuesta recibida, a lo que este dijo: “Verdaderamente es Dios a quién ves”.
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martes, 1 de octubre de 2013
Por favor, recuerden esta fecha: 5 de octubre
Es para mi una alegría el poder anunciarles y también invitarles al acto que tendrá lugar el próximo sábado 5 de octubre a las 14:30 horas en el Maternus Altenzentrum.
Es el primer evento organizado por el grupo de oración de “Unidos en la Fe”, en él tendremos la suerte y el honor de contar con el padre José Tomás Thannikot que nos impartirá un seminario y posteriormente celebrará con todos nosotros la santa Misa.
El padre Thannikot es un sacerdote indio, concretamente procede de la región de Kerala, en el sur de la India. Su compromiso evangelizador le ha llevado a muchos países del mundo dando seminarios y ejercicios espirituales. Desde el 2001 visita una vez al año Alemania donde lleva a cabo este apostolado. Tenemos que agradecerle al padre el que nos haya hecho un hueco en su agenda para aceptar nuestra invitación y poder venir a Colonia a impartirnos este seminario. Tenemos la suerte de que el padre sabe español, ya que estuvo durante 3 años en la República Dominicana ejerciendo su sacerdocio, precisamente allí es donde conoció la Renovación Carismática, que le ha influenciado en su misión evangelizadora.
Podemos decir que en sus intervenciones no sigue un esquema muy rígido, si no que se deja influir por el Espíritu Santo que le inspira que decir en cada momento, pero siempre utilizando la palabra de Dios como herramienta para acercar a los oyentes a Jesucristo y a su Iglesia.
El acto es totalmente gratuito, pero hemos pensado en recoger un donativo para costearle el viaje de regreso a Múnich, ya que tan amablemente se ha ofrecido para celebrar esta jornada con nosotros de forma desinteresada. Por supuesto es algo voluntario, y como dice san Pablo ”que cada uno dé según determine en su corazón” (II Cor 9: 7)
Los datos del encuentro son:
Sábado 5 de octubre. 14:30 h.
MATERNUS ALTENZENTRUM
Brückenstr 21 ,
50996 Rodenkirchen - Köln
Por último pedirles que por favor difundan esta invitación a todas las personas que crean que están interesadas, y por todos los medios que puedan, desde el “boca a boca” hasta las redes sociales: cuélguenlo en Facebook, twiter,... Sería interesante que esta oportunidad única la pueda aprovechar el máximo de personas posible.
domingo, 28 de julio de 2013
La fuerza de la oracion
Hoy, domingo 28 de julio, donde las lecturas de la misa nos hablaban de la oracion. Donde el mismo Jesús nos invita a pedir al Padre con confianza e insistencia. Les dejo un video sobre Antonia Cabrera, de 16 años, natural de Santiago de Chile. Esta chica, el 28 de abril de 2012, sufrió un derrame cerebral que le indujo a estar en coma durante dos semanas. Su pronóstico, segun la medicina, era morir, o en el mejor de los casos, quedar vegetal.
Dos días después veía la luz May Feelings, una red social dedicada a poner en contacto a personas a traves de peticiones y rezos. Otros dos días después, el 2 de mayo, la usuaria @Bernadita12 publicó uno de las primeras peticiones (prays) que hasta la fecha ha sido una de las más rezadas de May Feelings. "Por Antonia Cabrera, niña de 15 años quien se encuentra internada en la UTI porque le vino un derrame cerebral, la hemorragia no ha parado durante 3 días. Doctores no ven la cura absoluta. Se piden rezos por familiares y su salvación. LOS MILAGROS EXISTEN".
Una de las cosas que más me han chocado es que Antonia no conoce a la persona que hizo la peticion por ella, y seguro que tampoco a las miles de personas que han dedicado parte de su tiempo a rezar por ella. Es lo maravilloso del amor, el dar algo de lo que tienes (tu tiempo, tu fe,...), a cambio de nada, .... o a cambio de mucho, como es el poder devolver la vida a una persona.
Dos días después veía la luz May Feelings, una red social dedicada a poner en contacto a personas a traves de peticiones y rezos. Otros dos días después, el 2 de mayo, la usuaria @Bernadita12 publicó uno de las primeras peticiones (prays) que hasta la fecha ha sido una de las más rezadas de May Feelings. "Por Antonia Cabrera, niña de 15 años quien se encuentra internada en la UTI porque le vino un derrame cerebral, la hemorragia no ha parado durante 3 días. Doctores no ven la cura absoluta. Se piden rezos por familiares y su salvación. LOS MILAGROS EXISTEN".
Este vídeo cuenta la conmovedora experiencia de Antonia y la eficacia de la oración.
Una de las cosas que más me han chocado es que Antonia no conoce a la persona que hizo la peticion por ella, y seguro que tampoco a las miles de personas que han dedicado parte de su tiempo a rezar por ella. Es lo maravilloso del amor, el dar algo de lo que tienes (tu tiempo, tu fe,...), a cambio de nada, .... o a cambio de mucho, como es el poder devolver la vida a una persona.
sábado, 13 de julio de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
Fiesta de solidaridad de Unidos en la Fe. 2013
Poco a poco se va haciendo realidad y ya casi una tradición la fiesta de solidaridad que organiza el grupo en la Mision. Como siempre estará destinada a una organización que ayuda a niños en algún pais en vías de desarrollo. Este año le corresponde Cenit de Ecuador.
Abajo teneis los carteles anunciadores del evento, y ya podeis reservar el día 21 de abril para poder asistir.
También recordar, que si alguien lee este anuncio y quiere colaborar con alguna donación o con su tiempo, puede hacerlo poniendose en contacto con nosotros (en el cartel tienen telefonos y correo electrónico. Si se pincha en la imagen se ve más grande)
sábado, 23 de marzo de 2013
Santa Teresita del Niño Jesús (y III) Doctora del Amor
Como ya dijimos en el primer artículo (aquí), santa Teresita es una de los pocos doctores que tiene la Iglesia, honor obtenido por las enseñanzas y doctrinas que consiguen profundizar y explicar fielmente alguna de las partes de la fe católica. Todos los doctores tienen un título que muestra esa parte de la doctrina que han iluminado, así san Agustín es "Doctor de la Gracia" o san Antonio de Padua "Doctor Evangelico", así santa Teresita es "Doctor amoris", es decir doctora del amor, por comprender la transcendencia del amor divino.
En este fragmento de "Historia de un Alma" se puede atisbar lo que ardía en el corazón de Teresa:
"Ser tu esposa, Jesús, ser carmelita, ser por mi unión contigo madre de almas, debería bastarme... Pero no es así... Ciertamente, estos tres privilegios constituyen la esencia de mi vocación: carmelita, esposa y madre.
Sin embargo, siento en mi interior otras vocaciones: siento en mí la vocación de guerrero, de sacerdote, de apóstol, de doctor, de mártir. En una palabra, siento la necesidad, el deseo de realizar por ti, Jesús, todas las obras más heroicas... Siento en mi alma el valor de un cruzado, de un zuavo pontificio. Quisiera morir por la defensa de la Iglesia en un campo de batalla...
Siento en mí la vocación de sacerdote. ¡Con qué amor, Jesús, te llevaría en mis manos cuando, al conjuro de mi voz, bajaras del cielo...! ¡Con qué amor te entregaría a las almas...! Pero, ¡ay!, aun deseando ser sacerdote, admiro y envidio la humildad de san Francisco de Asís y siento en mí la vocación de imitarle renunciando a la sublime dignidad del sacerdocio.
¡Oh, Jesús, amor mío, mi vida...! ¿cómo conciliar estos contrastes? ¿Cómo convertir en realidad los deseos de mi pobre y pequeña alma?
Sí, a pesar de mi pequeñez, quisiera iluminar a las almas como los profetas y como los doctores.
Tengo vocación de apóstol... Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu Cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas... Quisiera ser misionero no sólo durante algunos años, sino que quisiera haberlo sido desde la creación del mundo y serlo hasta la consumación de los siglos...
Pero quisiera, por encima de todo, amado Salvador mío, quisiera derramar por ti mi sangre hasta la última gota...
El martirio, he ahí el sueño de mi juventud. Un sueño que ha ido creciendo conmigo en los claustros del Carmelo... Pero siento que también este sueño mío es una locura, pues no puedo limitarme a desear una sola clase de martirio... Para quedar satisfecha, los necesitaría todos...
Como tú, adorado Esposo mío, quisiera ser flagelada y crucificada... Quisiera morir desollada, como san Bartolomé... Quisiera ser sumergida, como san Juan, en aceite hirviendo... Quisiera sufrir todos los suplicios infligidos a los mártires... Con santa Inés y santa Cecilia, quisiera presentar mi cuello a la espada, y como Juana de Arco, mi hermana querida, quisiera susurrar tu nombre en la hoguera, Jesús... Al pensar en los tormentos que serán el lote de los cristianos en tiempos del anticristo, siento que mi corazón se estremece de alegría y quisera que esos tormentos estuviesen reservados para mí... Jesús, Jesús, si quisera poner por escrito todos mis deseos, necesitaría que me prestaras tu libro de la vida: allí estan consignadas las hazañas de todos los santos, y esas hazañas quisiera haberlas realizado yo por ti...
Jesús mío, ¿y tú que responderás a todas mis locuras...? ¿Existe acaso un alma más pequeña y más impotente que la mía...? Sin embargo, Señor, precisamente a causa de mi debilidad, tú has querido colmar mis pequeños deseos infantliles, y hoy quieres colmar otros deseos míos más grandes que el universo...
Como estos mis deseos me hacían sufrir durante la oración un verdadero martirio, abrí las cartas de san Pablo con el fin de buscar una respuesta. Y mis ojos se encontraron con los capítulos XII y XIII de la primera carta a los Corintios...
Alli leí en el primero, que no todos pueden ser apóstoles, o profetas, o doctores, etc...; que la Iglesia está compuesta de diferentes miembros, y que el ojo no puede ser al mismo tiempo mano.
...La respuesta estaba clara, pero no colmaba mis deseos ni me daba la paz...
Seguí leyendo, sin desanimarme, y esta frase me reconfortó: "Ambicionad los carismas más perfectos. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional". Y el apóstol va explicando cómo todos los carismas más perfectos no son nada sin el Amor... Y que la caridad es ese camino excepcional que conduce con seguridad a Dios.
Podía, por fin, descansar... Al mirar el cuerpo místico de la Iglesia, yo no me había reconocido en ninguno de los mienbros descritos por san Pablo; o, mejor dicho, quería reconocerme en todos ellos...
La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo, compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos ellos. Comprendí que la Iglesia tenía un corazón, y que ese corazón estaba ardiendo de Amor. Comprendí que sólo el Amor hacía actuar a los miembros de la Iglesia; que si el Amor llegaba a apagarse, los apóstoles ya no anunciarían el Evangelio y los mártires se negarían a derramar su sangre...
Comprendí que el Amor encerraba en si todas las vocaciones, que el Amor lo era todo, que el Amor abarcaba todos los tiempos y lugares... En una palabra, ¡que el Amor es eterno...!
Entonces, en el colmo de mi alegría delirante, exclamé: Jesús, Amor mío..., al fin he encontrado mi vocación ¡Mi vocación es el Amor....!
Sí, he encontrado mi puesto en la Iglesia, y ese puesto, Dios mio, eres tú quien me lo ha dado... En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el Amor.... Así lo seré todo... ¡¡¡Así mi sueño se verá hecho realidad...!!!"
sábado, 2 de marzo de 2013
Una mirada atrás
Este martes se ha dado una curiosa coincidencia en el blog. A parte de ser el día de hacerse efectiva la renuncia del papa al ministerio de sucesor de san Pedro, al escribir sobre ese tema cree la entrada número 100, además de coindicir con que el marcador de visitas indicase que el número de personas que han entrado al blog desde su comienzo (?) ha sido de 10.000.
Esto me ha provocado que echase la vista atrás para que ver que ha sido la historia del blog. Me parece que fue ayer, pero ya han transcurrido casi 3 años y medio desde su primera entrada: ¿Por qué nace este blog?
El blog ha cambiado como también ha cambiado su redactor. Han cambiado sus objetivos, la visión sobre el mundo y la Iglesia (no sé si a mejor a peor), como también mi propia visión como cristiano, más realista y autocrítica conmigo mismo.
He vuelto a leer entradas que me han emocionado y que me han parecido muy buenas (casi siempre copiadas de otros sitios), y otras que me parecen intranscendentes después de cuando se escribieron.
Curioseando, se puede comentar que las 10.000 visitas han provenido de 54 países diferentes, como es previsible la mayoría procede de Alemania, país de origen del blog, y donde tiene la mayoría de seguidores fijos. Pero también, gracias a la universalidad de internet, tenemos muchos lectores en paises hispanos (incluso en el contador de blogger tenemos más lectores de México que de Alemania). A parte de lo pintoresco y exótico de algunos visitantes, me alegra profundamente las muchas visitas provenientes de Estados Unidos, cuyo lengua oficial es el inglés pero que posee muchos inmigrantes o de origen hispano que todavía mantienen su lengua original viva.
También puedo comentar que muchas de las conexiones proceden de la página web de la Misión católica de lengua española de Colonia-Bonn, por lo que es muy de agradecer que nos tengan enlazados en la página web.
De las entradas, me llama la atención, que la más vista es la de Jesús y la oración, no por el tema, si no porqué saca una distancia superior al doble a la segunda (El logotipo del grupo)
Espero que las próximas 100 entradas sirvan para acercar más los lectores a Jesucristo, fuente de nuestra salvación. Único objetivo por el que merece la pena el esfuerzo de buscar materiales y escribir para mantener vivo este blog.
Para terminar les dejo una conferencia de Juan Manuel Cotelo (director de La Última Cima) sobre los medios de comunicación y la nueva evangelización, donde a mí me ha sugerido unas interesantes reflexiones.
jueves, 28 de febrero de 2013
¡Gracias Benedicto!
"Así también vosotros estáis ahora tristes; pero yo os veré otra vez, y vuestro corazón se alegrará, y ya nadie os quitará vuestra alegría" Jn 16: 22.
Hoy, a las 20:00 horas Benedicto XVI dejará sus responsabilidades como obispo de Roma. Aceptando la volundad de Dios, se retira del poder para permitir la llegada de un siguiente potífice con mayor energía para afrontar los grandes retos, porque como el mismo se refirió el día de su coronación como papa, el es "un simple y humilde trabajador de la viña del Señor". Y hoy el Señor quiere que se dedique a otra misión fundamental, que es rezar por la Iglesia, porque lo importante no es el papa como persona, ni el resto de cristianos de forma independiente, si no lo verdaderamente importante es la Iglesia, como comunión de todos los cristianos con nuestro Señor Jesuscristo, nuestro Dios y rey, la verdadera cabeza de la Iglesia, el sumo y eterno Pontífice y quien dirige los destinos de la Iglesia en la tierra a través de su vicario.
Con el tiempo se podrá ponderar adecuadamente la importancia de Ratzinger para la Iglesia moderna, si uno analiza la historia de la Iglesia en los últimos tiempos es difícil no encontrarse con su nombre en todos los momentos estelares: desde el Concilio Ecuménico Vaticano II, donde participó como asesor teológico del arzobispo de Colonia, Frings, una de las figuras más influyentes en el devenir del Concilio, pasando por ser cardenal y arzobispo de Múnich y Freising, seguramente la diócesis más importante de Alemania. En 1983 fue nombrado por Juan Pablo II como prefecto de la Congragación para la defensa de la Fe, uno de los puestos claves para la defensa de la ortodoxia de la Fe. Fue el responsable del nuevo catecismo de la Iglesia católica. Entre sus altas responsabilidades estaba la de aclarar todos los puntos conflictivos alrededor de la doctrina católica, entre ellos la influyente teología de la liberación. Durante los últimos años de Juan Pablo II se convirtió en su hombre de confianza y mano derecha. Todos los obispos y cardenales cuando cumplen 75 años deben presentar su carta de renuncia al papa, para que acepte su jubilación. En el caso de Ratzinger, cuando cumplió los 75 años, la leyenda cuenta que Juan Pablo II le dijo: "no hace faltes que escribas la carta, usted no se marcha mientras yo sea papa". Durante los últimos años del pontificado anterior y los primeros del suyo tuvo que afrontar energicamente los escándalos de abusos y pederastia de sacerdotes y obispos dentro de la Iglesia. Quedarán como señales de su papado su ecumenismo (acercamiento a ortodoxos, anglicanos y lefebrianos), la dignificación de la liturgia y anclar las reformas postconciliares con la tradición milenaria de la Iglesia (hermeneutica de la continuidad). Sin entrar en la labor como teólogo que es prácticamente desconocida para todos. Seguramente nos falte todavía tiempo para poder ver con perspectiva la grandeza de este papa, que hoy se aparta pero para estar a nuestro lado al servicio de la Iglesia.
Quizas ya no volvamos a ver lo hasta después de nuestra muerte, compartiendo la gloria de Dios Padre.
Gracias Benedicto. Siervo de los Siervos de Dios.
ORA PRO NOBIS.
Ultima audiencia pública del papa y despedida de las gentes. Merece la pena leerlo. Aquí
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