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domingo, 11 de octubre de 2015

Puntualizaciones sobre lo que es un sínodo de la Iglesia

Con el comienzo de la segunda parte del sínodo convocado por el papa Francisco sobre el asunto de la familia; de forma general, dentro de la Iglesia se está causando bastante "revuelo" por las diferentes posiciones declaradas sobre temas muy sensibles (comunión a personas que viven en adulterio según los criterios de la Iglesia,...)

Comentando ayer este tema con alguna de mis compañeras, pude comprobar la preocupación que existe sobre los resultados que puedan salir de este sínodo.

Me parece muy aclarativo este video del sacerdote Santiago Martín, sobre lo que es un sínodo y el valor que tiene para la Iglesia y para nosotros los fieles en particular.


viernes, 27 de diciembre de 2013

Entrevista a nuestro obispo Joaquín Meisner

El pasado día 24 se realizó una entrevista en la Deutschlandfunk en Colonia al cardenal Meisner. Me parece interesante sobre todo porque hace referencia a su ultima reunión con el papa Francisco y puede aclararnos algo sobre la posición de ambos en el tema de moda en la Iglesia en Alemania; la comunión a los divorciados vueltos a casar.




El enlace a la entrevista original (en alemán) es éste:

http://www.deutschlandfunk.de/katholische-kirche-meisner-bestreitet-reformbedarf.694.de.html?dram:article_id=272951

La traducción la he recogido del portal de internet Infocatolica.

Jürgen Liminski: Parece que es un juego muy popular para la gente de los medios: sacudirle a la Iglesia. Los obispos en realidad lo podrían sobrellevar con tranquilidad, pero algunas encuestas les deben dar que pensar, por ejemplo la de Allensbach, según la cual dos tercios de los católicos están a favor de que a los divorciados se les permita casarse por la iglesia de nuevo. Y para hablar sobre éste y otros temas , doy la bienvenida al arzobispo de Colonia, cardenal Joachim Meisner. Buenos días, eminencia.

Cardenal Joachim Meisner : ¡Buenos días!

Su Eminencia, Navidad, ¿Qué es lo que va a predicar usted esta noche?

Esa es una buena pregunta. El tema del sermón de Navidad realmente no se puede elegir. El contenido de la fiesta de Navidad es tan abrumador, que el Dios eterno se ha convertido en uno de nosotros, un hombre, que no se puede predicar sobre nada más. Esto también alegra a la gente en última instancia, y también nos da una perspectiva real para el presente y el futuro de nuestra vida.

Este Dios nace en una familia. Los temas familia y matrimonio son actuales, el debate sobre la divorciados vueltos a casar parece dividir a la Iglesia en Alemania. ¿Cuál es su posición?

Querido señor Liminski, en todo momento, la Iglesia, especialmente los obispos junto con el Papa tiene el encargo de ejemplificar ante los hombres la obediencia a la Palabra de Dios. Los Obispos también comparten con el Papa el Magisterio. Pero siempre cum Petro et sub Petro, es decir, por debajo de Pedro y con Pedro. Así que cualquier disenso entre la enseñanza del Papa y el obispo es teóricamente inconcebible. Déjeme añadir algo más: Desde tiempos inmemoriales la Iglesia está convencida de que la unidad de Cristo con su Iglesia, que es su cuerpo, es normativa también para el matrimonio. Y el apóstol Pablo lo dice explícitamente: «El matrimonio es un misterio profundo. Yo lo refiero a Cristo y la Iglesia». Y Cristo dice entonces, lógicamente, que lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre. A esto no hay realmente nada más que añadir. Puede usted pensar tal vez que esto se lo lanzo como un disparo. Es que todos los días me veo confrontado con estas cuestiones y por eso su pregunta no era nueva para mí.

Esta no es la misma posición, idéntica, que la de su colega Zollitsch. Él llama a una mayor integración en la vida comunitaria, también una integración de las personas divorciadas. Y cree que en Roma también habría diferentes opiniones sobre esto. Así que la de la CDF, por tanto, no contaría más que las otras. ¿Entonces, qué es lo que tiene validez?

Sr. Liminski, escuche por una vez a un viejo obispo. En mi última visita al Papa Francisco pude hablar muy francamente con el Santo Padre sobre todos los temas. Y también le dije que cuando habla en forma de entrevistas y breves discursos se quedan algunas preguntas abiertas, que para los no iniciados deberían en realidad precisarse más. El Papa me miró fijamente y me dijo que le mencionara un ejemplo.
Y mi respuesta fue entonces que a su regreso de Río a Roma, mientras viajaba en el avión, se le mencionó el problema de los divorciados vueltos a casar. Entonces el Papa simplemente me respondió: «los divorciados pueden comulgar, pero no así los divorciados vueltos a casar. En la Iglesia Ortodoxa se pueden casar dos veces». Hasta ahí su declaración.
Luego habló de la misericordia que, sin embargo, a mi modo de ver, y así se lo dije, en este país siempre se interpreta como un sustituto de todas las posibles faltas del hombre. Y el Papa me respondió muy enérgico que era un hijo de la Iglesia Católica, y que él no dice otra cosa que lo que la Iglesia enseña. Y la misericordia debe ser idéntica a la verdad, de lo contrario no merece el nombre de la misericordia.
Y, por lo demás, él me dijo expresamente que cuando ciertas cuestiones teológicas se mantienen abiertas, entonces la importante Congregación para la Doctrina de la Fe está ahí, para aclarar y formular detalladamente. También debe pensar que antes del Concilio el propio Papa era el presidente de esta congregación, y ella es, en el orden curial, la que está en el primer puesto, ahora lo mismo que antes. No se puede hablar del Prefecto como si fuera un ciudadano particular, sólo porque él anteriormente fuera miembro de la Conferencia Episcopal (alemana).

Ahora el Papa ha iniciado una encuesta de opinión acerca de la familia y el matrimonio y la moral sexual de cara al Sínodo del próximo otoño. Y para Colonia ya hay resultados. Así se observa que en la población se van las cosas de modo diferente que en Roma. ¿No debería, debe, adaptarse la iglesia?

También dije con anterioridad que la Iglesia tiene que adaptarse a la Palabra de Dios y no a la opinión de la gente. Debemos, como Iglesia, conocer la opinión de la gente, para después proclamar la Palabra de Dios en función de esto. Pero adaptarse al modo que usted pregunta no es una categoría del Evangelio. Es sorprendente que, por ejemplo, la Iglesia Evangélica Luterana, con su documento de toma de posición sobre la temática de la sexualidad, se haya alineado totalmente con el llamado espíritu de los tiempos en los asuntos de la sexualidad. Y, ¿cómo se ve en la situación de la Iglesia Evangélica Luterana? He oído decir que los números de abandono de la iglesia luterana son ahí aún más altos que los nuestros. De manera que, en última instancia, este éxodo no puede deberse a la cuestión de la sexualidad.

El ZdK (comité central de los católicos alemanes) lo ve un poco diferente. El Presidente Glück aboga por adaptarse e integrar plenamente a los divorciados vueltos a casar, es decir, admitirles también a la Eucaristía. El ZdK quiere casarse con el espíritu de los tiempos, se podría decir. Ahí desertan unidades enteras de los ejércitos cristianos. ¿No tiene miedo del aislamiento?

Bueno, no conozco el miedo al aislamiento. En la escuela primaria, en Turingia, yo era el único chico católico. Y siempre estaba en medio y no me dejaba aislar. La misión del ZdK es hacer visible y efectivo el Evangelio en las dimensiones de lo secular, es decir, en el mundo. Y aquí, este gremio debe dejarse hacer realmente en serio la pregunta: ¿Se han mantenido fieles a su misión y la vocación?
¿Y formula usted, en este contexto, la pregunta de si yo he de temer un cierto aislamiento? Lo que yo tengo es auténtica preocupación por las personas que deforman a conveniencia su propia fe en lugar de aceptarla respetuosamente como el mismo Cristo nos la ha confiado. Esto no trae ninguna solución. En el siglo IV, a raíz de la herejía de los arrianos, se decía que de la noche a la mañana, la Iglesia se había vuelto arriana. Pero eso no quedó así. Se convirtió en católica de nuevo. Y por eso, por hostiles que sean los números, no me asustan. Debo decir que simplemente debemos preguntarnos lo que Dios quiere.
Y la Iglesia sabe desde hace 2.000 años que lo que Dios ha unido el hombre no lo puede separar. Otra cuestión diferente es la de si todos los matrimonios son realmente válidos. Si debería haber criterios nuevos que permitieran dictaminar si un matrimonio no ha tenido lugar realmente y no es válido. Pero esa es otra cuestión. Ahí no se trata de la admisión de los divorciados vueltos a casar a la Santa Comunión.

Su Eminencia, mañana cumple 80 años. ¿Presentará su renuncia al Papa o pedirá que deje que se jubile? La cuestión de la sucesión está abierta, y yo ni siquiera querría abrir este barril, a menos que tenga una preferencia que desee decirnos. Pero mirando hacia atrás, hacia los 25 años de Colonia se puede preguntar, ¿qué le ha impresionado más durante estos años de su tiempo obispado?

Voy a enfrentarme permanentemente con esas preguntas. Pero para empezar, todo lo referente a mi sucesor como arzobispo de Colonia lo llevo a mi oración personal diaria. Pero con la gente, incluso con mis colaboradores más cercanos, no hablo de ello. Así que comprenderá que, por supuesto, no voy a charlar de ello con usted, siendo periodista de Deutschlandfunk.
Pero lo que más me ha impresionado en estos 25 años de mi servicio como Arzobispo de Colonia es, con diferencia, la lealtad y fortaleza de la fe de nuestros sacerdotes que están dispuestos, en situaciones difíciles, a tomar sobre sí un nuevo concepto de la cura de almas, motivado por la escasez de vocaciones, y están recorriendo en esto un territorio inexplorado. Lo que me conmueve positivamente una y otra vez en nuestros sacerdotes, diáconos y miembros del personal que tiene a cargo el cuidado de las almas, es la fuerza de su fe y la alegría en la fe, a pesar de las permanentes noticias negativas de los medios, o como se han hecho escuchar aquí también, en su entrevista. Que no se resignen interiormente, eso es un milagro.

¿Tiene usted un deseo para la Navidad y el futuro?

Sí, de hecho varios deseos, pero mi deseo principal para la Navidad y el futuro es que el gozo de Dios –que es nuestra fuerza, como el Santo Padre subrayó en su carta apostólica–, que el gozo de Dios nos ayude de manera efectiva a la remodelación del mundo. Y esa es la única fuerza que bastará para que la Iglesia cumpla su misión, aunque contemos con menos impuestos eclesiásticos, o lo que sea. Y no sólo a duras penas, sino incluso también con un poco de pompa y circunstancia.

Este ha sido el cardenal Joachim Meissner, arzobispo de Colonia , aquí en la Navidad de Alemania radio. Muchas gracias por la entrevista , Sr. Cardenal.

Muy bien. Les deseo lo mejor y que celebren una feliz Navidad.

jueves, 28 de febrero de 2013

¡Gracias Benedicto!


"Así también vosotros estáis ahora tristes; pero yo os veré otra vez, y vuestro corazón se alegrará, y ya nadie os quitará vuestra alegría" Jn 16: 22.

Hoy, a las 20:00 horas Benedicto XVI dejará sus responsabilidades como obispo de Roma. Aceptando la volundad de Dios, se retira del poder para permitir la llegada de un siguiente potífice con mayor energía para afrontar los grandes retos, porque como el mismo se refirió el día de su coronación como papa, el es "un simple y humilde trabajador de la viña del Señor". Y hoy el Señor quiere que se dedique a otra misión fundamental, que es rezar por la Iglesia, porque lo importante no es el papa como persona, ni el resto de cristianos de forma independiente, si no lo verdaderamente importante es la Iglesia, como comunión de todos los cristianos con nuestro Señor Jesuscristo, nuestro Dios y rey, la verdadera cabeza de la Iglesia, el sumo y eterno Pontífice y quien dirige los destinos de la Iglesia en la tierra a través de su vicario.



 Con el tiempo se podrá ponderar adecuadamente la importancia de Ratzinger para la Iglesia moderna, si uno analiza la historia de la Iglesia en los últimos tiempos es difícil no encontrarse con su nombre en todos los momentos estelares: desde el Concilio Ecuménico Vaticano II, donde participó como asesor teológico del arzobispo de Colonia, Frings, una de las figuras más influyentes en el devenir del Concilio, pasando por ser cardenal y arzobispo de Múnich y Freising, seguramente la diócesis más importante de Alemania. En 1983 fue nombrado por Juan Pablo II como prefecto de la Congragación para la defensa de la Fe, uno de los puestos claves para la defensa de la ortodoxia de la Fe. Fue el responsable del nuevo catecismo de la Iglesia católica. Entre sus altas responsabilidades estaba la de aclarar todos los puntos conflictivos alrededor de la doctrina católica, entre ellos la influyente teología de la liberación. Durante los últimos años de Juan Pablo II  se convirtió en su hombre de confianza y mano derecha. Todos los obispos y cardenales cuando cumplen 75 años deben presentar su carta de renuncia al papa, para que acepte su jubilación. En el caso de Ratzinger, cuando cumplió los 75 años, la leyenda cuenta que Juan Pablo II le dijo: "no hace faltes que escribas la carta, usted no se marcha mientras yo sea papa". Durante los últimos años del pontificado anterior y los primeros del suyo tuvo que afrontar energicamente los escándalos de abusos y pederastia de sacerdotes y obispos dentro de la Iglesia. Quedarán como señales de su papado su ecumenismo (acercamiento a ortodoxos, anglicanos y lefebrianos), la dignificación de la liturgia y anclar las reformas postconciliares con la tradición milenaria de la Iglesia (hermeneutica de la continuidad). Sin entrar en la labor como teólogo que es prácticamente desconocida para todos. Seguramente nos falte todavía tiempo para poder ver con perspectiva la grandeza de este papa, que hoy se aparta pero para estar a nuestro lado al servicio de la Iglesia.
  
Quizas ya no volvamos a ver lo hasta después de nuestra muerte, compartiendo la gloria de Dios Padre.


Gracias Benedicto. Siervo de los Siervos de Dios.

ORA PRO NOBIS.


Ultima audiencia pública del papa y despedida de las gentes. Merece la pena leerlo. Aquí