martes, 1 de octubre de 2013

Por favor, recuerden esta fecha: 5 de octubre

Es para mi una alegría el poder anunciarles y también invitarles al acto que tendrá lugar el próximo sábado 5 de octubre a las 14:30 horas en el Maternus Altenzentrum.
Es el primer evento organizado por el grupo de oración de “Unidos en la Fe”, en él tendremos la suerte y el honor de contar con el padre José Tomás Thannikot que nos impartirá un seminario y posteriormente celebrará con todos nosotros la santa Misa.
El padre Thannikot es un sacerdote indio, concretamente procede de la región de Kerala, en el sur de la India. Su compromiso evangelizador le ha llevado a muchos países del mundo dando seminarios y ejercicios espirituales. Desde el 2001 visita una vez al año Alemania donde lleva a cabo este apostolado. Tenemos que agradecerle al padre el que nos haya hecho un hueco en su agenda para aceptar nuestra invitación y poder venir a Colonia a impartirnos este seminario. Tenemos la suerte de que el padre sabe español, ya que estuvo durante 3 años en la República Dominicana ejerciendo su sacerdocio, precisamente allí es donde conoció la Renovación Carismática, que le ha influenciado en su misión evangelizadora.

Podemos decir que en sus intervenciones no sigue un esquema muy rígido, si no que se deja influir por el Espíritu Santo que le inspira que decir en cada momento, pero siempre utilizando la palabra de Dios como herramienta para acercar a los oyentes a Jesucristo y a su Iglesia.


El acto es totalmente gratuito, pero hemos pensado en recoger un donativo para costearle el viaje de regreso a Múnich, ya que tan amablemente se ha ofrecido para celebrar esta jornada con nosotros de forma desinteresada. Por supuesto es algo voluntario, y como dice san Pablo ”que cada uno dé según determine en su corazón” (II Cor 9: 7)
Los datos del encuentro son:
Sábado 5 de octubre. 14:30 h.
MATERNUS ALTENZENTRUM
Brückenstr  21 ,
50996 Rodenkirchen - Köln
Por último pedirles que por favor difundan esta invitación a todas las personas que crean que están interesadas, y por todos los medios que puedan, desde el “boca a boca” hasta las redes sociales: cuélguenlo en Facebook, twiter,... Sería interesante que esta oportunidad única la pueda aprovechar el máximo de personas posible.

domingo, 28 de julio de 2013

La fuerza de la oracion

Hoy, domingo 28 de julio, donde las lecturas de la misa nos hablaban de la oracion. Donde el mismo Jesús nos invita a pedir al Padre con confianza e insistencia. Les dejo un video sobre Antonia Cabrera, de 16 años, natural de Santiago de Chile. Esta chica, el 28 de abril de 2012, sufrió un derrame cerebral que le indujo a estar en coma durante dos semanas. Su pronóstico, segun la medicina, era morir, o en el mejor de los casos, quedar vegetal.

Dos días después veía la luz May Feelings, una red social dedicada a poner en contacto a personas a traves de peticiones y rezos. Otros dos días después, el 2 de mayo, la usuaria @Bernadita12 publicó uno de las primeras peticiones (prays) que hasta la fecha ha sido una de las más rezadas de May Feelings. "Por Antonia Cabrera, niña de 15 años quien se encuentra internada en la UTI porque le vino un derrame cerebral, la hemorragia no ha parado durante 3 días. Doctores no ven la cura absoluta. Se piden rezos por familiares y su salvación. LOS MILAGROS EXISTEN".
Este vídeo cuenta la conmovedora experiencia de Antonia y la eficacia de la oración.





Una de las cosas que más me han chocado es que Antonia no conoce a la persona que hizo la peticion por ella, y seguro que tampoco a las miles de personas que han dedicado parte de su tiempo a rezar por ella. Es lo maravilloso del amor, el dar algo de lo que tienes (tu tiempo, tu fe,...), a cambio de nada, .... o a cambio de mucho, como es el poder devolver la vida a una persona.


sábado, 13 de julio de 2013

La fe mueve montañas



El loco de la catedral


Ejemplo del típico Quijote español.

martes, 26 de marzo de 2013

Fiesta de solidaridad de Unidos en la Fe. 2013


Poco a poco se va haciendo realidad y ya casi una tradición la fiesta de solidaridad que organiza el grupo en la Mision. Como siempre estará destinada a una organización que ayuda a niños en algún pais en vías de desarrollo. Este año le corresponde Cenit de Ecuador.

Abajo teneis los carteles anunciadores del evento, y ya podeis reservar el día 21 de abril para poder asistir.

También recordar, que si alguien lee este anuncio y quiere colaborar con alguna donación o con su tiempo, puede hacerlo poniendose en contacto con nosotros (en el cartel tienen telefonos y correo electrónico. Si se pincha en la imagen se ve más grande)


sábado, 23 de marzo de 2013

Santa Teresita del Niño Jesús (y III) Doctora del Amor


Como ya dijimos en el primer artículo (aquí), santa Teresita es una de los pocos doctores que tiene la Iglesia, honor obtenido por las enseñanzas y doctrinas que consiguen profundizar y explicar fielmente alguna de las partes de la fe católica. Todos los doctores tienen un título que muestra esa parte de la doctrina que han iluminado, así san Agustín es "Doctor de la Gracia" o san Antonio de Padua "Doctor Evangelico", así santa Teresita es "Doctor amoris", es decir doctora del amor, por comprender la transcendencia del amor divino.




En este fragmento de "Historia de un Alma" se puede atisbar lo que ardía en el corazón de Teresa:

"Ser tu esposa, Jesús, ser carmelita, ser por mi unión contigo madre de almas, debería bastarme... Pero no es así... Ciertamente, estos tres privilegios constituyen la esencia de mi vocación: carmelita, esposa y madre.

Sin embargo, siento en mi interior otras vocaciones: siento en mí la vocación de guerrero, de sacerdote, de apóstol, de doctor, de mártir. En una palabra, siento la necesidad, el deseo de realizar por ti, Jesús, todas las obras más heroicas... Siento en mi alma el valor de un cruzado, de un zuavo pontificio. Quisiera morir por la defensa de la Iglesia en un campo de batalla...

Siento en mí la vocación de sacerdote. ¡Con qué amor, Jesús, te llevaría en mis manos cuando, al conjuro de mi voz, bajaras del cielo...! ¡Con qué amor te entregaría a las almas...! Pero, ¡ay!, aun deseando ser sacerdote, admiro y envidio la humildad de san Francisco de Asís y siento en mí la vocación de imitarle renunciando a la sublime dignidad del sacerdocio.

¡Oh, Jesús, amor mío, mi vida...! ¿cómo conciliar estos contrastes? ¿Cómo convertir en realidad los deseos de mi pobre y pequeña alma?

Sí, a pesar de mi pequeñez, quisiera iluminar a las almas como los profetas y como los doctores.

Tengo vocación de apóstol... Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu  Cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas... Quisiera ser misionero no sólo durante algunos años, sino que quisiera haberlo sido desde la creación del mundo y serlo hasta la consumación de los siglos...

Pero quisiera, por encima de todo, amado Salvador mío, quisiera derramar por ti mi sangre hasta la última gota...

El martirio, he ahí el sueño de mi juventud. Un sueño que ha ido creciendo conmigo en los claustros del Carmelo... Pero siento que también este sueño mío es una locura, pues no puedo limitarme a desear una sola clase de martirio... Para quedar satisfecha, los necesitaría todos...

Como tú, adorado Esposo mío, quisiera ser flagelada y crucificada... Quisiera morir desollada, como san Bartolomé... Quisiera ser sumergida, como san Juan, en aceite hirviendo... Quisiera sufrir todos los suplicios infligidos a los mártires... Con santa Inés y santa Cecilia, quisiera presentar mi cuello a la espada, y como Juana de Arco, mi hermana querida, quisiera susurrar tu nombre en la hoguera, Jesús... Al pensar en los tormentos que serán el lote de los cristianos en tiempos del anticristo, siento que mi corazón se estremece de alegría y quisera que esos tormentos estuviesen reservados para mí... Jesús, Jesús, si quisera poner por escrito todos mis deseos, necesitaría que me prestaras tu libro de la vida: allí estan consignadas las hazañas de todos los santos, y esas hazañas quisiera haberlas realizado yo por ti...

Jesús mío, ¿y tú que responderás a todas  mis locuras...? ¿Existe acaso un alma más pequeña y más impotente que la mía...? Sin embargo, Señor, precisamente a causa de mi debilidad, tú has querido colmar mis pequeños deseos infantliles, y hoy quieres colmar otros deseos míos más grandes que el universo...

Como estos mis deseos me hacían sufrir durante la oración un verdadero martirio, abrí las cartas de san Pablo con el fin de buscar una respuesta. Y mis ojos se encontraron con los capítulos XII y XIII de la primera carta a los Corintios...

Alli leí en el primero, que no todos pueden ser apóstoles, o  profetas, o doctores, etc...; que la Iglesia está compuesta de diferentes miembros, y que el ojo no puede ser al mismo tiempo mano.

...La respuesta estaba clara, pero no colmaba mis deseos ni me daba la paz...

Seguí leyendo, sin desanimarme, y esta frase me reconfortó: "Ambicionad los carismas más perfectos. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional". Y el apóstol va explicando cómo todos los carismas más perfectos no son nada sin el Amor... Y que la caridad es ese camino excepcional que conduce con seguridad a Dios.

Podía, por fin, descansar... Al mirar el cuerpo místico de la Iglesia, yo no me había reconocido en ninguno de los mienbros descritos por san Pablo; o, mejor dicho, quería reconocerme en todos ellos...

La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo, compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos ellos. Comprendí que la Iglesia tenía un corazón, y que ese corazón estaba ardiendo de Amor. Comprendí que sólo el Amor hacía actuar a los miembros de la Iglesia; que si el Amor llegaba a apagarse, los apóstoles ya no anunciarían el Evangelio y los mártires se negarían a derramar su sangre...

Comprendí que el Amor encerraba en si todas las vocaciones, que el Amor lo era todo, que el Amor abarcaba todos los tiempos y lugares... En una palabra, ¡que el Amor es eterno...!

Entonces, en el colmo de mi alegría delirante, exclamé: Jesús, Amor mío..., al fin he encontrado mi vocación ¡Mi vocación es el Amor....!

Sí, he encontrado mi puesto en la Iglesia, y ese puesto, Dios mio, eres tú quien me lo ha dado... En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el Amor.... Así lo seré todo... ¡¡¡Así mi sueño se verá hecho realidad...!!!"




sábado, 2 de marzo de 2013

Una mirada atrás


Este martes se ha dado una curiosa coincidencia en el blog. A parte de ser el día de hacerse efectiva la renuncia del papa al ministerio de sucesor de san Pedro, al escribir sobre ese tema cree la entrada número 100, además de coindicir con que el marcador de visitas indicase que el número de personas que han entrado al blog desde su comienzo (?) ha sido de 10.000.
Esto me ha provocado que echase la vista atrás para que ver que ha sido la historia del blog. Me parece que fue ayer, pero ya han transcurrido casi 3 años y medio desde su primera entrada: ¿Por qué nace este blog?
El blog ha cambiado como también ha cambiado su redactor. Han cambiado sus objetivos, la visión sobre el mundo y la Iglesia (no sé si a mejor a peor), como también mi propia visión como cristiano, más realista y autocrítica conmigo mismo.

He vuelto a leer entradas que me han emocionado y que me han parecido muy buenas (casi siempre copiadas de otros sitios), y otras que me parecen intranscendentes después de cuando se escribieron.

Curioseando, se puede comentar que las 10.000 visitas han provenido de 54 países diferentes, como es previsible la mayoría procede de Alemania, país de origen del blog, y donde tiene la mayoría de seguidores fijos. Pero también, gracias a la universalidad de internet, tenemos muchos lectores en paises hispanos (incluso en el contador de blogger tenemos más lectores de México que de Alemania). A parte de lo pintoresco y exótico de algunos visitantes, me alegra profundamente las muchas visitas provenientes de Estados Unidos, cuyo lengua oficial es el inglés pero que posee muchos inmigrantes o de origen hispano que todavía mantienen su lengua original viva.

También puedo comentar que muchas de las conexiones proceden de la página web de la Misión católica de lengua española de Colonia-Bonn, por lo que es muy de agradecer que nos tengan enlazados en la página web.

De las entradas, me llama la atención, que la más vista es la de Jesús y la oración, no por el tema, si no porqué saca una distancia superior al doble a la segunda (El logotipo del grupo)

Espero que las próximas 100 entradas sirvan para acercar más los lectores a Jesucristo, fuente de nuestra salvación. Único objetivo por el que merece la pena el esfuerzo de buscar materiales y escribir para mantener vivo este blog.

Para terminar les dejo una conferencia de Juan Manuel Cotelo (director de La Última Cima) sobre los medios de comunicación y la nueva evangelización, donde a mí me ha sugerido unas interesantes reflexiones.



 

jueves, 28 de febrero de 2013

¡Gracias Benedicto!


"Así también vosotros estáis ahora tristes; pero yo os veré otra vez, y vuestro corazón se alegrará, y ya nadie os quitará vuestra alegría" Jn 16: 22.

Hoy, a las 20:00 horas Benedicto XVI dejará sus responsabilidades como obispo de Roma. Aceptando la volundad de Dios, se retira del poder para permitir la llegada de un siguiente potífice con mayor energía para afrontar los grandes retos, porque como el mismo se refirió el día de su coronación como papa, el es "un simple y humilde trabajador de la viña del Señor". Y hoy el Señor quiere que se dedique a otra misión fundamental, que es rezar por la Iglesia, porque lo importante no es el papa como persona, ni el resto de cristianos de forma independiente, si no lo verdaderamente importante es la Iglesia, como comunión de todos los cristianos con nuestro Señor Jesuscristo, nuestro Dios y rey, la verdadera cabeza de la Iglesia, el sumo y eterno Pontífice y quien dirige los destinos de la Iglesia en la tierra a través de su vicario.



 Con el tiempo se podrá ponderar adecuadamente la importancia de Ratzinger para la Iglesia moderna, si uno analiza la historia de la Iglesia en los últimos tiempos es difícil no encontrarse con su nombre en todos los momentos estelares: desde el Concilio Ecuménico Vaticano II, donde participó como asesor teológico del arzobispo de Colonia, Frings, una de las figuras más influyentes en el devenir del Concilio, pasando por ser cardenal y arzobispo de Múnich y Freising, seguramente la diócesis más importante de Alemania. En 1983 fue nombrado por Juan Pablo II como prefecto de la Congragación para la defensa de la Fe, uno de los puestos claves para la defensa de la ortodoxia de la Fe. Fue el responsable del nuevo catecismo de la Iglesia católica. Entre sus altas responsabilidades estaba la de aclarar todos los puntos conflictivos alrededor de la doctrina católica, entre ellos la influyente teología de la liberación. Durante los últimos años de Juan Pablo II  se convirtió en su hombre de confianza y mano derecha. Todos los obispos y cardenales cuando cumplen 75 años deben presentar su carta de renuncia al papa, para que acepte su jubilación. En el caso de Ratzinger, cuando cumplió los 75 años, la leyenda cuenta que Juan Pablo II le dijo: "no hace faltes que escribas la carta, usted no se marcha mientras yo sea papa". Durante los últimos años del pontificado anterior y los primeros del suyo tuvo que afrontar energicamente los escándalos de abusos y pederastia de sacerdotes y obispos dentro de la Iglesia. Quedarán como señales de su papado su ecumenismo (acercamiento a ortodoxos, anglicanos y lefebrianos), la dignificación de la liturgia y anclar las reformas postconciliares con la tradición milenaria de la Iglesia (hermeneutica de la continuidad). Sin entrar en la labor como teólogo que es prácticamente desconocida para todos. Seguramente nos falte todavía tiempo para poder ver con perspectiva la grandeza de este papa, que hoy se aparta pero para estar a nuestro lado al servicio de la Iglesia.
  
Quizas ya no volvamos a ver lo hasta después de nuestra muerte, compartiendo la gloria de Dios Padre.


Gracias Benedicto. Siervo de los Siervos de Dios.

ORA PRO NOBIS.


Ultima audiencia pública del papa y despedida de las gentes. Merece la pena leerlo. Aquí

sábado, 23 de febrero de 2013

Santa Teresita del Niño Jesús (II) Historia de un Alma


Tenía pendiente una deuda desde hace tiempo, y es que escribí un primer artículo sobre santa Teresa de Liseux que deje incompleto, a falta de una segunda parte que entrara un poco más en detalle del pensamiento de esta santa. Para saldar esta deuda redactaré dos.


La producción literaria de esta santa es muy escasa, se han recopilado las cartas que escribía para comunicasrse con el exterior, algunas poesías, alguna obrilla de teatro menor y un libro "Historia de un Alma", que realmente no se concibió como un libro, si no que es la recopilación de 3 cuadernos escritos en el convento de Liseux. Sus hermanas que se encontraban con ella en el convento nos han dejado su testimonio de como se originó el libro.

Su hermana mayor María: "Una noche de invierno, después de Maitines, estábamos calentándonos sor Genoveva, nuestra Reverenda Madre priora Inés de Jesús y yo, reunidas con Sor Teresa. [las cuatro hermanas de carne]. Sor Teresa nos contó dos o tres anécdotas de su niñez. Entonces yo le dije a nuestra madre priora, Inés de Jesús: "¿Cómo es posible que le permitas componer pequeñas poesías para complacer a unas y a otras, y que no escriba para nosotras algo de sus recuerdos de la infancia? Ya lo verás, es un ángel que no vivirá mucho tiempo en la tierra, y entonces habremos perdido todos esos detalles tan interesantes para nosotras". En un primer momento nuestra Madre vaciló, pero luego, ante nuestra insistencia, dijo a la Sierva de Dios que le gustaría que para el día de su santo le entregara el relato de su infancia" (Manuscrito A) (Esto fue a comienzos de 1895)

Su hermana Sor Genoveva nos aclara: "No tenía ningún plan prefijado cuando comenzó el manuscrito. Lo escribió únicamente por obediencia, esforzándose no obstante por narrar algunos hechos especiales para cada uno de los miembros de su familia, con el fin de dar gusto a todos con este relato de los recuerdos de su juventud. Su manuscrito era, en efecto, un "recuerdo de familia", destinado exclusivamente a sus hermanas. Esto explica la espontaneidad familiar con que fue escrito, así como ciertos detalles infantiles ante los que su pluma habría retrocedido si hubiera previsto que este escrito iba a salir del círculo de sus hermanas. Escribía únicamente a ratos sueltos, durante los escasos momentos libres que le dejaban la Regla y sus ocupaciones con las novicias. No hizo borrador alguno, escribía a vuela pluma, y sin embargo el manuscrito no contiene tachaduras."

Su hermana sor Inés de Jesús (Paulina): "La Sieva de Dios puso manos a la obra por obediencia, pues yo era entonces su madre priora. Escribió únicamente durane sus ratos libres, y me entregó el cuaderno el 20 de enero de 1896, para mi santo. Yo estaba en la oración de la tarde. Al pasar para dirigirse a su sitio, sor Teresa del Niño Jesús se arrodilló y me entregó aquel tesoro. Yo le contesté con una simple señal de cabeza y dejé el manuscrito en mi asiento, sin abrirlo. No me tomé tiempo para leerlo hasta desués de las elecciones de este mismo año, en la primavera. Y observé la virtud de la Sieva de Dios, pues, una vez cumplido su acto de obediencia, no volvió a preocuparse más del asunto, ni me preguntó nunca si había leído su cuaderno o qué pensaba de él. Un día le dije que no había tenido tiempo de leer nada, y no mostró el menor disgusto

"Su relato me pareció incompleto. Sor Teresa del Niño Jesús había insistido sobre todo en su infancia y en su primera juventud, como yo le había pedido; su vida religiosa quedaba apenas esbozada..."

"Pensé que era una verdadera lástima que no hubiera escrito con la misma amplitud lo referente a su vida en el Carmelo, pero en aquellas fechas yo había ya dejado de ser priora y la madre María de Gonzaga había vuelto a ocupar este cargo. Me imaginaba que ella no iba a prestar a este escrito el mismo interés que yo, y no me atreví a decirle nada. Pero, finalmente, cuando vi que sor Teresa del Niño Jesús se había puesto muy enferma, decidí intentar lo imposible. La noche del 2 de junio de 1897, cuatro meses antes de la muerte de sor Teresa, hacia medianoche, fui a ver a nuestra madre priora. "Madre, le dije, no puedo irme a dormir sin antes confiarle un secreto. Siendo yo priora, sor Teresa escribió para mí, por complacerme y por obediencia, algunos recuerdos de su infancia. Los he vuelto a leer el otro día. Son bonitos, pero no creo que usted pueda sacar de ahí gran cosa que le sirva para escribir su circular después de su muerte, pues no hay en ellos casi nada sobre su vida religiosa. Si usted se lo mandase, podría escribir algo más serio, y no me cabe duda de que lo que usted obtenga va a ser incomparablemente mejor que lo que tengo yo". Dios bendijo mi gestión, y a la mañana siguiente nuestra Madre ordenó a sor Teresa del Niño Jesús que continuase su relato" (Manuscrito C)

Finalmente el manuscrito B lo escribío la santa a petición de su hermana María: "Finalmente, yo misma le pedí, durante sus últimos ejercicios (1896), que me pusiera por escrito lo que yo llamaba su doctrinita. Así lo hizo, y cuando se imprimió la "Historia de su vida", se añadieron estas páginas, como una tercera parte"

Izq. María Gonzaga y sor Genoveva, centro sor María y sor Ines, drcha. santa Teresa



Estos tres cuadernos que en principio se escribieron para uso interno del convento (m. A como recuerdos familiares, el m. B explicando su doctrina a su hermana, y el m. C para escribir la circular necrológica a su muerte), al fina de su vida Teresa los vió como parte fundamental de su legado para las almas en la tierra, y así recoge sor Inés en sus últimas conversaciones: "En su lecho de muerte, daba gran importancia a esta publicación y veía en ella un medio de apostolado. Un día me dijo con gran aplomo: Después de mi muerte, habrá que publicar el manuscrito sin demora. Si lo retrasas, y si cometes la imprudencia de hablarle a alguien, excepto a nuestra Madre, el demonio te tenderá mil trampas para impedir esta publicación, que sin embargo es muy importante. Pero si haces todo lo que está en tus manos para que nadie la entorpezca, entonces no tengas miedo a los obstáculos que puedas encontrar. En mi misión, como en la de Juana de Arco, "la voluntad de Dios se cumplirá, a pesar de las envidias de los hombres". 
-Entonces, ¿crees que con ese manuscrito harás bien a las almas?
-Sí, es un medio del que Dios se servirá para escucharme. Hará bien a toda clase de almas, excepto a las que vayan por caminos extraordinarios"


Sor Inés se puso manos a la obra y justo un año después de la muerte de Teresa salió a la luz el libro con el título de "Historia de un Alma", y con ello la lluvia de bendiciones de Dios a través de su sierva.

No es muy complicado poder encontrar esta obra en internet. Para los que les cuesta leer en la pantalla del ordenador, les dejo un audio con el libro en una versión algo más reducida, pero suficientemente amplia.


 


lunes, 11 de febrero de 2013

Sobre la renuncia de Benedicto XVI


Tengo que reconocer que esta mañana al levantarme y enterarme de la noticia sobre la renuncia de Benedicto XVI como el Vicario de Cristo en la tierra, no podía dar crédito a lo que leía, lo primero que pensé fue que era un error del portal electrónico, ya que era imposible que fuera una broma. Cuando se fue confirmando la noticia caí como en un estado de shock.

A decir verdad, la noticia no me ha gustado nada, pienso que Benedicto es y ha sido un gran papa, con una gran formación doctrinal y teológica y con una gran experiencia en la vida de la Iglesia, pero sobre todo por ser un gran conocedor de la realidad que vive actualmente el mundo y en concreto la Cristiandad. Nunca ha ocultado los problemas que ha tenido la Iglesia y ha actuado con decisión para atajarlos (me acuerdo en estos momentos de los terribles casos de pederastia). Sinceramente creía (o quizás mejor quería) que iba a aguantar en su puesto hasta el final de su vida.



Tan sólo he conocido dos papas en mi vida: Juan Pablo II y Benedicto XVI. De Juan Pablo II tengo conciencia de su labor como papa al final de su vida. No he leido ningún documento de su magisterio (y de tampoco no magisteriales), como creo que la inmensa mayoría de los católicos. Pero sé que atraía a grandes masas para escucharle, allí donde iba se reunían multitudes que le querían. Según casi todos fue un gran papa, que tomo decisiones importantes en momentos de la historia cruciales. Pero a parte de esta visión superficial de su apostolado, lo que me llegó espiritualmente fueron sus últimos años de vida, como un hombre pleno físicamente, gran deportista, con gran vitalidad, al final de su vida su salud se fue deteriorando hasta ofrecernos esas imágenes de un hombre débil y prácticamente derrotado por la enfermedad. Pero como aparte de esta fragilidad nunca renunció, si no que permaneció al frente de la Iglesia. Seguramente no podría dirigirla físicamente, y las decisiones las tendrían que tomar sus colaboradores directos, pero su ejemplo de esfuerzo y de amor hacia los fieles hasta el final me dejo una huella mayor que todas sus encíclicas y cartas pastorales juntas. Yo veía la grandeza de Dios no en las grandes concentraciones de masas, ni en los grandes discursos, si no en ese hombre machacado por la enfermedad que era el representante de Cristo en la tierra, el portador de su mensaje en su propia persona, mensaje de amar y dar la vida por los demás hasta el final, de aceptacion de la propia debilidad y sufrimiento, y abandono a la voluntad de Dios.


 

Sin duda vivimos un hecho histórico. Pocas veces en la vida se asiste a un cambió de papa, pero en este caso la situación es más extraordinaria, ya que no se produce por la muerte del Santo Padre, si no por la renuncia del mismo. Éste es un hecho sumamente raro en la historia de la Iglesia, el último papa que dimitió fue Gregorio XII hace ya casi 600 años, y de los 264 papas anteriores unos pocos (8 ó 9) habían renunciado.

Benedicto ya había manifestado alguna vez que no tendría problema de abandonar el papado si las circustancias no le permitían seguir ejerciendo su cargo con las facultades que el mismo le exigían. Así en su libro-entrevista "Luz del Mundo" de 2010 se puede leer:  “Si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”. 

Sin duda que Benedicto, en plenas condiciciones mentales ha llegado al discernimiento que ha llegado a este punto de su vida. Y considero con absoluta certeza que si ha tomado esta decisión ha sido por considerarla la mejor para la Iglesia. En le mismo libro también considera que la renuncia no es algo que se deba decidir a la ligera:  “Si el peligro es grande, no se debe huir de él. Por eso, ciertamente no es el momento de renunciar. Justamente en un momento como éste hay que permanecer firme y arrostrar la situación difícil. Ésa es mi concepción. Se puede renunciar en un momento sereno, o cuando ya no se puede más. Pero no se debe huir en el peligro y decir: que lo haga otro”
Por lo que considero que los motivos de su renuncia no pueden ser otros que por los él expuestos hoy: "para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado".
Benedicto aunque no lo queramos ya es un anciano de 85 años (debemos pensar que Juan Pablo II murió con 84 años) con todos los achaques que se van acumulando, así parece que tiene problemas de hipertensión, del corazón, de artrosis en la cadera que le impiden practicamente andar, y casi está ciego del ojo derecho.
Aunque no me guste, sé también que es la voluntad de Dios que así sea, y me encomiendo al Espíritu Santo para que inspire a los cardenales electores y elijan a un nuevo papa que nos guié por la senda de la verdad hacia el encuentro con Dios.

Ante los hechos consumados tan sólo me queda dar gracias a Dios por habernos dado un pastor santo, y agradecer al todavía santo padre por los esfuerzos, sufriemientos y entrega que ha hecho para darnos ejemplo y enseñarnos el camino a seguir, por habernos guiado, educados y querido como un aunténtico padre.


sábado, 2 de febrero de 2013

El Credo. Resumen de nuestra Fe


Sobre el cristianismo y alrededor de él se han vertido ríos de tinta y se han talado frondosos bosques. Pero de las millones de páginas escritas tratando de relatar, explicar, profundizar, polemizar,..., este fenomeno, considero en mi opinión que tan solo 2 libros son imprescindibles para conocer lo que es el cristianismo. Uno por supuesto es la Biblia, donde se encuentra el mensaje revelado por Dios a los hombres, y el otro es el Catecismo de la Iglesia Católica, en donde encontramos la doctrina de la Iglesia, todas las enseñanzas que un católico debe creer y seguir en su vida.

Alguno un poco flojo me dirá que leerse esos dos libros es ejercicio complicado, ya que son muy voluminosos. Seamos sinceros, muy pocos se han leído esos libros, y no porque sean gordos, si no porque tienen sus complejidades. La Biblia es un conjunto de libros, de diferentes estilos, algunos muy hermosos, pero otros muy complicados de entender, como el Apocalipsis o la Carta a los Romanos, y otros tediosos como los de la ley o del pentateuco, llenos de genealogías difíciles de seguir y largas series de preceptos. En el caso del Catecismo, es que realmente no es un libro de lectura seguida, si no de consulta, a modo de una enciclopedia o diccionario. Acudimos al catecismo a consultar algún tema sobre la fe.

Pero parece que Dios nos ha puesto facilidades para que no tengamos excusa a la hora de conocer su mensaje y volundad; así en la Biblia tenemos los 4 evangelios canónicos donde se desvelan y se cumplen todas las profecias hechas por los profetas anteriores, así como Jesús lleva a su plenitud la revelación y la ley de Dios. Los evangelios son complementarios, cada uno aborda desde una diferente perspectiva la vida y obra de Jesús. Para mí el que mejor refleja el mensaje de Jesús es el evangelio según san Mateo, donde contiene grandes enseñanzas, como las del sermón de la montaña. [Además son libros muy cortitos :)]

Para el Catecismo, desde muy antiguo han existido en la Iglesia compendios que resumían las creencias de los cristianos, pero de todos ellos dos son los más populares, y que son conocidos y recitados por la mayoría de los creyentes. Así tenemos la suerte de con unas cortas frases expresar todo el contenido de nuestra Fe. Estos textos son el "Símbolo de los Apóstoles", considerado como el resumén de la fe transmitida por los apóstoles, y además el utilizado desde antiguo como símbolo bautismal por la Iglesia en Roma. Y el "Credo de Nicea-Constantinopla" que fue desarrollado durante los tempranos concilios ecuménicos de Nicea (325 d.C.) y Constantinopla (381d.C.) para afianzar la creencia católica en la Santísima Trinidad, (ya que por aquellos tiempos la Iglesia sufría una gran división a causa de la extensión de la herejía arriana, la cuál no aceptaba a Jesús como Hijo de Dios, en concreto aceptaba su naturaleza humana, pero no su naturaleza divina, compartida con Dios Padre).

El origen de estos credos es tan antiguo que están aceptados por todas las confesiones cristianas tradicionales (católicos, ortodoxos, anglicanos, luteranos, calvinistas,...), por lo que podemos decir que aquellos que no aceptan en su totalidad lo enseñado en el credo no pueden considerarse cristianos. Así todo aquél que desea entrar y permanecer en la Iglesia debe creer y profesar las verdades de la Fe antes de recibir el bautismo (en caso de los niños son los padrinos los que hacen la profesión de Fe en nombre del niño que recibe el bautismo, comprometiendose en educar al niño en la fe a la que se han adherido en su nombre).

Si no se acuerda exactamente lo que dicen estos Símbolos de la Fe los puede consultar en este enlace:

http://documentosunidosenlafe.blogspot.de/2013/01/el-credo.html

Los he colgado en un blog paralelo que he creado llamado "Documentos de Unidos en la Fe". Este blog tiene el objetivo de ofrecer (poco a poco) aquellos documentos: oraciones, enseñanzas,... que nos puedan ser interesantes y que forman parte del gran tesoro de la Fe cristiana. He considerado mejor ofrecerlo en un blog diferente ya que podía dificultar la lectura de este blog, que tiene un perfil diferente. Podríamos decir, a semejanza del Catecismo, que es un blog de consulta sobre aquellos puntos donde queramos profundizar.
Tenéis un enlace al mismo en la columna de la izquierda, justo debajo de los datos personales del perfil.

Para terminar os dejo una versión del Credo cantado en rap. A pesar de lo novedoso y lo chocante que pueda parecer escuchar una oración cristiana tan antigua en ese estilo musical, la verdad es que si se escucha la letra es impecable con lo proclamado en el Credo.
Espero que les guste.

viernes, 11 de enero de 2013

2013. El año de la Fe

"¡Creo Señor, pero aumenta mi poca fe!" Mc 9, 24

Este año que comienza será importante para la Iglesia, el papa Benedicto XVI ha convocado un año de la Fe que terminará el 24 de noviembre. Ya hemos oído hablar de él, y seguro que seguiremos escucharlo a lo largo de todo el año. 

El Año de la Fe comenzó en octubre, en una fecha tan simbólica como el 11 de octubre,   conmemoración del 50 aniversario de la inauguración del Concilio Vaticano II. El optimista papa Juan XXIII convocó este concilio ecuménico con la intención de dar un nuevo impulso a la Iglesia, para que adaptándose a las nuevas circunstancias del mundo (tras la terrible II Guerra Mundial y en plena Guerra Fría) pudiese revitalizarse, superar la incipiente crisis de la Iglesia en el mundo moderno, y volver a conectar y atraer con el hombre actual. Un joven Ratzinger estuvo presente y pudo participar en el Concilio como asesor teológico del Arzobispo de Colonia Frings. Quizás uno de los frutos inmediatos más destacados en este intento de adaptación a los tiempos modernos fue la sustitución de la misa tridentina en latín por la actual misa (Novus Ordo) en la lengua vernácula de cada pueblo.

Después de 50 años el Concilio no consiguió aplacar la crisis, si no más bien se fue agudizando en grandes regiones del mundo como en Europa donde la secularización es dominante; en Iberoamérica, donde las confesiones protestantes tienen un avance notable a costa de la comunidad católica; o en Oriente medio y próximo donde las pequeñas confesiones cristianas están siendo eliminadas a causa de las guerras y el fundamentalismo islámico.

Aunque el número de católicos aumenta cada año, sobre todo debido al crecimiento demográfico en América y los frutos misioneros en África y Asia. En Europa el número de bautizados se mantiene, pero no para de descender el de adultos que se consideran católicos, de éstos apenas una  minoría se puede considerar practicante en las obligaciones más básicas, no digamos nada en el magisterio completo de la Iglesia. Son significativos los datos sobre el aborto, vocaciones religiosas, divorcios o matrimonios civiles en países tradicionalmente católicos. Nadie, ni dentro, ni fuera de la Iglesia niega la decadente situación del cristianismo en la Europa occidental, antaño bastión de la Cristiandad. En definitiva: Europa se ha convertido en tierra de misión.

El papa Juan Pablo II al finalizar el siglo XX era consciente de esta grave crisis, por lo que eran habituales sus llamamientos a una nueva evangelización para el III milenio, pero su avanzada edad no le permitió poner en marcha este proyecto. Ha sido su colaborador y sucesor en el papado quien consciente de la premura y de la importancia de ello, haya convocado este Año de la Fe, con el objetivo de relanzar este proyecto de vuelta a la misión. Para ello comenzó este año con un Sínodo para la nueva evangelización. Se reunió a obispos y especialistas de todo el mundo para buscar la mejor forma de volver a anunciar el evangelio al Occidente paganizado y secularizado. Tendremos que ver a lo largo de este año que iniciativas y proyectos surgen. 


Desde mi punto de vista, y a modo de reflexión (sé que las cosas son más complicadas de lo que parece, y doctores tiene la Iglesia que saben mejor que yo lo que tienen que hacer) quiero exponer una serie de puntos sobre la vuelta a predicar la Buena Noticia:

Creo que debe cambiarse el concepto de pastoral en las diócesis europeas. El funcionamiento de las parroquias sigue basándose desde siglos en la guía de un pueblo mayoritariamente cristiano. La fe se transmitía en las familias de padres a hijos, y sacerdotes y religiosos se dedicaban a dirigir y afirmar esta fe a través de la educación y la administración de los sacramentos. Pero las condiciones en el mundo occidental han ido cambiando, sobre todo a partir de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, con las revoluciones liberales (francesa, de 1830, 1848) y la difusión de las ideologías marxistas y liberales, que abrieron una profunda brecha en la cristiandad (no entro a valorar ahora el cisma de occidente de 1517, que dinamitó el cristianismo por dentro en multitud de confesiones y que considero el mayor problema para proclamar el evangelio en el mundo). En el siglo XX está brecha se fue agrandando: la extensión del comunismo dejo amplísimas zonas de Europa descristianizadas, donde la religión estaba prohibida. Además la ideología atea marxista fue impregnando capas fundamentales de la sociedad occidental: jóvenes, obreros, intelectuales,... alejándoles de Dios, incluso en la Iglesia a través de la deformación de la teología de la liberación. Por otro lado nos encontramos la ideología liberal, donde los valores religiosos y morales están supeditados a los valores económicos y de libertad. El crecimiento y bienestar económico está por encima de todo, esto sin duda ha llevado a un gran progreso económico y a un gran desarrollo tecnológico en muchos países occidentales, pero a un gran coste moral.  Como consecuencia hemos elevado a categoría de dioses el dinero, el consumismo o posesión de bienes, el culto al cuerpo, los placeres sensitivos, el hedonismo,...Todos ellos se encuentran con un gran enemigo que es la moral cristiana, que pone al descubierto la falsedad de estos ídolos, la deshumanización que producen y la profunda insatisfacción e infelicidad a la que abocan. De este enfrentamiento surgen muchas ideologías directamente enfrentadas con el cristianismo: ideología de género, racionalismo, cientificismo,...Ideologías que inculcan en las gentes la idea de una Iglesia en contra de la libertad de las personas, contra el desarrollo científico y el conocimiento,...Todos los medios de comunicación y sistemas educativos de una u otra corriente ideológica propagan estas ideas (por no hablar de la divulgación de los escándalos de la Iglesia: pederastia, corrupción, concupiscencia,...), creando unos prejuicios a grandes masas de la población que se cierran totalmente a la posibilidad de considerar la vida cristiana como una alternativa seria. La práctica cristiana queda para viejas beatas, fundamentalistas, e ignorantes que siguen creyendo en viejas supersticiones. 

Ante esta situación no podemos pensar que los paganos, agnósticos, indiferentes o desencantados vayan a entrar a la iglesia a preguntar por lo que significa y supone ser cristiano. Ya están bajo los prejuicios anticatólicos, ya tienen a su alcance una arsenal de argumentos para desechar tranquilamente la propuesta de la Iglesia. Sus oídos están cerrados y sus corazones endurecidos.

Entonces la gran cuestión es como se rompe esa barrera que nos separa de este mundo secularizado. Creo que para todo debemos seguir el ejemplo de Jesús, el Maestro. En el fondo el hombre es el mismo de siempre, y el mensaje de Dios es eterno.
¿Que hizo Jesús? No se quedó en su carpintería de la aldea de Nazaret a que le viniesen a ver las gentes del pueblo, los fariseos, los sacerdotes, los pecadores, los enfermos,... para predicarles y sanarles. Fue Él, el que dejándolo todo se fue a predicar por caminos, en sinagogas y plazas, en el monte o en el campo abierto, desde la barca, y curando a cualquiera que se le presentase.
El mensaje que transmitía era un mensaje duro, radical, de máximos, buen ejemplo es el sermón de la montaña: "si tu ojo te hace pecar, arráncatelo .." "cualquiera que se enoje contra su hermano será reo por asesino.." "Sed perfectos, como vuestro Padre del Cielo es perfecto" (Mt 5) Para ello utilizaba también parábolas, las analogías que ayudaban a la gente a entender las ideas que quería hacer llegar. Con ello quiero decir que se pueden y se deben utilizar todas las herramientas tecnológicas y educativas que tenemos a nuestro alcance para evangelizar, pero sin desvirtuar ni ocultar toda la doctrina de Cristo. Por poner un ejemplo, es dificilísimo encontrar una predica sobre los "novísimos", sobre el juicio final y posibilidad cierta de condenarse eternamente en el infierno, incluso una vez un religioso me dijo que el diablo no existía, que se había descubierto que era una leyenda de origen babilónico. Parece que tememos que la gente se asuste y salga despavorida de la iglesia, que vamos a crear traumas y aterrorizar con ideas medievales, cuando lo que la gente quiere saber es la verdad, toda la verdad, lo auténtico, con los riesgos y con las ayudas que Dios nos da; y cuando sabemos que Dios está de nuestro lado, dispuestos a perdonarnos, se pierde el miedo a todo.

Como ya hemos dicho antes la mayoría de la gente está llena de prejuicios contra la Iglesia, y así aunque toda persona tiene en su interior un ansia de encontrar y sentirse querida por Dios, los complejos le impide ese encuentro a través de la única forma de encontrar a Dios. Por lo tanto la semilla de la Palabra no podrá enraizar en sus corazones. Pero hay otra forma de predicar además de la palabra que Jesús nos enseña, y es con las obras. Lo que hacemos tiene el poder de testificar en lo que creemos, "y yo te mostraré mi fe por mis obras" (Stg. 2, 18). La predicación de palabra también tiene que ir acompañada de la predicación de nuestras vidas, de nuestras obras, para que sea testimonio de que lo que anunciamos es verdad; si no nos convertimos en ocurrentes pero simples charlatanes. El mismo Jesús nos enseña que el amor todo lo puede y así nos pide: "un mandamiento os doy: Que os améis los unos a los otros; como yo os he amado...En esto conocerán todos que sois discípulos míos, si tenéis amor los unos con los otros" (Jn 13, 34-35) Los paganos e incrédulos no podrán evitar creer en Cristo cuando vean como amamos, pero no con el amor humano que también los no creyentes pueden dar, si no, he aquí lo importante, con el amor con el que Jesús nos ama, ese amor sobrehumano que lleva a amar sin medida, a amar a los enemigos, a amar hasta dar la vida; ese amor que no puede venir si no de Dios, y por lo tanto en nosotros verán la evidencia de la existencia de Dios.

Otra fuente de presencia de Dios para la humanidad nos la enseña Jesús también en la noche previa a su muerte, y así le pide a Dios Padre: "para que todos sean uno; como Tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste" (Jn 17, 21) He aquí lo que para mí es el gran drama de la Iglesia, que impide la conversión del mundo, y es nuestra gran desunión, no ya entre las diferentes confesiones cristianas, que cada una interpreta a su buena manera las Escrituras, si no peor todavía, dentro de la propia Iglesia católica, donde las diferentes tendencias y opiniones, las desobediencias y egoismos rasgan el cuerpo místico de Cristo. ¿Cómo van a creer los agnósticos y ateos, si tan siquiera nosotros sabemos, ni nos ponemos de acuerdo en lo que creemos?

Parece que he pintado con estas palabras un mundo y un futuro sombrío y gris, pero en mi corazón siento todo lo contrario, siento que se abre un tiempo nuevo para sembrar la palabra de Dios en el mundo. Estamos igual que en la época de los primeros cristianos, donde el mundo entero estaba abierto para ser conquistado para Dios. San Pablo, el apóstol de las gentes, nos lo dice "he aquí ahora el tiempo favorable, he aquí ahora el día de la salvación" (2 Cor 6, 2) Seguro que también habrá dificultades y persecuciones. Pero ya sabemos que apoyándonos unos a otros y todos unidos a Jesús las superaremos.

Es el tiempo de los laicos en la Iglesia. Debemos prepararnos y ponernos en manos del Espíritu Santo, para no ser guías ciegos llevando a otros ciegos al agujero. Porque no hay nadie mejor que tú para mostrar a Dios a ese compañero, o a ese vecino, o a un amigo que no cree; a ti que te conoce te creerá antes que a un misionero que venga de África o de la Conchinchina.

Piensa que Jesús está siempre con nosotros, y que por nosotros hizo la promesa, y Él nunca fallará a esta palabra: "Por tanto, id y haced discípulos por todas las naciones,...enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mt 28, 19-20)



jueves, 10 de enero de 2013

May Feelings. Una red social para pedir y rezar

En este mundo actual donde están súper desarrolladas las telecomunicaciones, las redes sociales son  uno de los medios más utilizados a nivel global para comunicarse. Un grupo de jóvenes a pensado en utilizar esta herramienta para unir a las personas a través de la oración. El pedir a Dios por otras personas, aunque no las conozcas es un bello acto de amor, en el que aunque Dios no conceda lo que se pide, tan solo el mostrar la solidaridad, empatía, preocupación por otra persona que está atribulada ya le supone un bien, ya que se siente querida, percibe a través de nosotros el amor de Dios.

Yo no soy un fan de las redes sociales, no tengo ni perfil en facebook ni twiter, etc... Pero soy consciente que muchas personas si están aficionadas a estas redes. Os dejo dos vídeos donde se explica y promociona este portal de internet, esperando que pueda servir de ayuda a alguien.
Yo rezaré para que tengan éxito.

Su página web es: www.mayfeelings.com



viernes, 9 de noviembre de 2012

40 aniversario del Rather Adventsbasar

El proximo fin de semana reservenlo para visitar el Rather Adventsbasar, uno de los mas grandes de colonia, donde ademas de poder conseguir aquello que estabamos buscando a muy buen precio, colaboraremos con una buena obra social.
Este tradicional bazar de adviento ademas cumple 40 años ininterrumpidos de ayuda a proyectos de ayuda al tercer mundo.

Como en años anteriores colaboraremos como parte del grupo con gusto dentro de este evento. Por lo que por alli nos veremos.

Les dejo toda la informacion en los siguientes folletos que anuncian el acto.


lunes, 1 de octubre de 2012

Santa Teresita del Niño Jesús (I)



"y dijo: "En verdad les digo: si no cambian y no llegan a ser como niños, nunca entrarán en el Reino de los Cielos. El que se haga pequeño como este niño, ése será el más grande en el Reino de los Cielos" Mt 18: 3-4

Un día como hoy, 30 de septiembre de 1897, murió para esta vida, a la edad de 24 años, Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, que así era el nombre completo tomado por Teresa al entrar en el convento. Su muerte no transcendió más alla de los muros del Carmelo, donde sus hermanas ya eran conscientes de la santidad de Teresa, pero no tanto de que hasta que alto grado. Fuera, el mundo permanecía totalmente ignorante de la vida y muerte de aquella joven monja de clausura.



Hace dos semanas, el 17 de septiembre, tuvimos la suerte de acoger en Colonia una de las reliquias de esta santa.  Alguno de nosotros pudimos acercarnos a la iglesia de los Santos Apóstoles para recibir a la reliquia y celebrar una misa en honor de Teresita, así como recibir la gracia de ser bendecidos por el obispo Koch con el Santísimo Sacramento y poder venerar a la santa. Fue un momento emocionante que me ayudo a recordar mi devoción por Santa Teresita, tan querida por mí.



Mi descubrimiento de Teresita, aunque parezca increíble, tiene mucho que ver con este blog. Al poco de crear el blog, me propuse como uno de los objetivos el de mostrar la vida de santos que sirviesen de ejemplo para los jóvenes actuales, que les pudiesen ser un ejemplo para cómo buscar y alcanzar también ellos la santidad. Así que lo primero que hice fue investigar en internet sobre santos jóvenes, y así en una página encontré  varios santos que habían muerto en la edad de la juventud. A ninguno de ellos conocía por lo que elegí por puro azar a Teresita.
En España todos conocemos a Santa Teresa de Jesús, la gran santa de Ávila, mística, reformadora y fundadora de las Carmelitas Descalzas. Pero de la pequeña Teresa sólo me sonaba el nombre de haberlo escuchado alguna vez, como tantos otros santos, pero nada más. Así que me puse a buscar algo sobre su vida en internet. Y lo que me encontré me dejo impresionado.
Lo primero que me llamó la atención fue que el Papa Pio X, el último Papa declarado santo por la Iglesia después de 400 años, dijese de Teresita que "es la santa más grande de los tiempos modernos". Leyendo textos sobre su vida no encontré nada "aparentemente" extraordinario. Picado ya por la curiosidad, fuí al padre Óscar a pedirle algun libro sobre Santa Teresita, y amablemente me dejo una biografía sobre ella.

Fue una niña francesa de un pequeño pueblo de Normandía, la novena hija de una familia piadosa, de la que recibe una gran formación cristiana, además de recibir mucho amor. Niña muy viva e inteligente, se vuelve tímida y muy sensible a la muerte de su madre, con cuatro años. Con los años, esa actitud está a punto de llevarla al infantilismo. Pero una navidad, teniendo 13 años sufre una conversión que la hace ver su comportamiento infantil e egoista que la lleva a reclamar siempre el cariño y la atención de todos a su alrededor. Recibió una educación básica por parte de sus hermanas y del colegio de las monjas agustinas. Era inteligente y sacaba muy buenas notas, pero su educación no fue mucho más allá, ya que a los 14 años se hace el propósito de hacerse religiosa y entrar en el Carmelo de Liseux junto a sus dos hermanas mayores. En principio su deseo no puede ser cumplido ya que para entrar en el Carmelo se debe tener por lo menos 16 años, pero su insistencia y tras muchas solicitudes y peticiones a las diversas autoridades eclesiales consigue su propósito (para ello no dudaba en vestirse y acicalarse como una mujer para parecer de mayor edad), entrando en el convento a la edad de 15 años. Desde entonces desapareció de la vista del mundo. Ya nunca saldría de la clausura.



En el convento su salud se fue deteriorando poco a poco, hasta que enfermó de tuberculosis, enfermedad larga y penosa que la llevó a la muerte 9 años después de su entrada en el Carmelo.

Pero se puede decir que su misión en la Tierra comenzó después de su muerte, cuando Dios nos reveló lo que había en el corazón de esta muchacha, cumpliendo el deseo de Santa Teresita cuando dijo antes de morir: "pasaré mi Cielo haciendo el bien sobre la tierra....¡Haré llover una lluvia de rosas!"
Sus compañeras tenían cierta idea de las virtudes espirituales especiales que tenía Teresita, (hasta cierto punto, creó que ya pensaban que era una santa en vida) por lo que la obligaron a escribir 3 cuadernos, donde narraba su vida y su doctrina. En principio estaba destinado para la lectura interna, pero viendo la profundidad y las enseñanzas tan elevadas que contenían, y que podría ayudar a muchas almas, decidieron editarlo y reunirlo en un libro que se publicó al año siguiente de su muerte: "Historia de un alma". Fue entonces cuando el mundo conocío a Teresita. Dios concedió multitud de gracias: curaciones, conversiones y milagros por su intercesión, y de esta forma fue creciendo de forma extraordinaria entre el pueblo el convencimiento de la santidad de la joven monjita.
Su autobiografía se fue publicando y difundiendo en diversos idiomas, extendiéndose por todo el mundo la devoción a Teresa de Liseux.

Fue este renombre de santidad y los muchos milagros concedidos por su intercesión los que provocaron el inicio de su proceso de beatificación por el papa San Pio X, el 10 de junio de 1914 (tan sólo 17 años después de su muerte, cuando la tradición exige que hayan pasado un mínimo de 50 años tras la muerte). El 14 de agosto de 1921, el papa Benedicto XV declaró las virtudes heroicas de esta Sierva de Dios. Tras el cuál fue declarada beata el 29 de abril 1923 y dos años más tarde (17 de mayo de 1925) santa por el papa Pío XI.

El mismo Pío XI la nombraría el 14 de diciembre Patrona Universal de las Misiones, patronazgo que comparte con el gran misionero jesuíta Francisco Javier. Es por lo menos curioso que la patrona de las misiones sea una monja de clausura, que tan sólo salió de su país unas semanas, a la edad de 14 años, para ir a Roma con la intención de pedierle al papa Leon XIII que la permitiese entrar en el convento carmelita de Liseux. Pero ésto lo comprenderemos por el gran amor que tenía a los misioneros y el deseo profundo que tenía de haber sido misionera y convertir muchas almas.

En 1929 se comenzó la construcción de una gran basílica en su honor en Liseux, que gracias a las donaciones de sus devotos, consiguió ser practicamente terminada en 1937. Lugar a donde fueron trasladados sus restos mortales.

En 1944, cuando Francia vivía conmocionada bajo II Guerra Mundial, Santa Teresa fue declarada copatrona de su país, junto con Santa Juana de Arco. Bella coincidencia ya que Juana era una de sus grandes heroínas y ejemplos. (En el convento llegó a escribir y representar obras de teatro sobre la heroica guerrera)



Por último, en 1997, el papa Juan Pablo II, en el centenario de su muerte la proclamó doctora de la Iglesia. Título que se concede a aquellas personas cuya fe y doctrina ha conseguido transmitir de forma fiel y pura la esencia del mensaje del evangelio. Tal honor sólo ha sido otorgado en la historia de la Iglesia a 33 personas (Benedicto XVI anunció que proximamente nombraría a 2 nuevos doctores: San Juan de Ávila y Santa Hildegarda), siendo tan sólo 3 mujeres: Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Jesús, y Santa Teresita (Santa Hildegarda sería la cuarta). En todo caso Santa Teresita sería la más contemporánea y la más joven de todos.

Para mí Santa Teresita es uno de los mejores ejemplos del poder y la gracia de Dios. Como Dios elige a los pequeños, a los que se humillan para engradecerlos. Dios demuestra su grandeza eligiendo a los que parecen tener menos dotes humanas, pero tienen un gran corazón. Como Jesús, que eligió para transmitir la Buena Noticia, no a los grandes doctores de Israel o los escribas de la ley, sino a personas humildes e incultas del pueblo, y al frente de su Iglesia al bruto de Pedro, un simple pescador de Galilea. Porqué para Dios lo importante es el interior de las personas, todo lo demás está en Sus manos. Cómo decía Santa Teresita: Dios es un padre, no necesita nada de sus hijos, tan sólo les pide que le quieran.

                       El 1 de octubre es el día dedicado por la Iglesia a Santa Teresita de Liseux.


                             SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. RUEGA POR NOSOTROS.


[En este artículo me dedicado más a la visión externa de Santa Teresita. Seguramente el lector se quede preguntando cuál era el pensamiento de Teresa, su doctrina y las obras, que han hecho cautivar el alma de tantas personas, y la han colocado en un puesto tan alto dentro de la Iglesia. Si Dios me da tiempo y ánimo, en un siguiente artículo intentaré mostrar un poco del porqué de la grandeza de esta santa]

sábado, 22 de septiembre de 2012

Si amo a Jesús y soy buena persona ¿Por qué debo ir a misa?


Más temprano que tarde, todos hemos ido a misa, y la hemos encontrado bastante fome. Recuerdo que ya a mediados de los ‘80, el humorista Coco Legrand daba voz a toda una generación de chilenos, cuando decía:
¡Quiero que sepan que soy católico apostólico y romano! pero “a mi manera", es decir, cuando puedo no más voy a misa, porque es una lata, todos los domingos, ahí…

Todos hemos tenido la misma experiencia: tal vez acompañábamos a nuestros padres, o pasamos una etapa de más cercanía con la religión, pero en cuanto tuvimos algo más de libertad, dejamos de participar regularmente en la misa dominical. De adultos, un par de veces al año, quizá en semana santa o navidad, algún bautizo, matrimonio o funeral, y pare de contar. ¿Para qué más? ¿Y hacer lo mismo cada domingo? ¡Que lata!
Además la misa “no tiene por dónde” competir con otras actividades, sobre todo hoy en día, que nuestro tiempo libre y para la familia es escaso, y las opciones de diversión para un domingo son variadas y atractivas, como el televisor, el asado, los juegos de computador o Internet, y un largo etc. De partida, su estructura es siempre igual: entre 45 minutos y una hora, pero de ese tiempo sólo los primeros 20 ó 30 minutos son más o menos interesantes –con los cantos, las diferentes lecturas y la prédica, donde a veces enseñan cosas nuevas de Jesús–, pero la segunda parte ¡es siempre lo mismo! El curita dice las mismas oraciones sobre el pan y el vino, luego el padrenuestro, la paz y la comunión, la bendición final y nos vamos para la casa. Parece que si fuiste a una misa, has ido a todas ¿no?
Y la repetición hace que sea aburrido, y por eso uno va sin ganas a misa. Y Jesús me ama ¿no es cierto? Seguramente no quiere verme molesto y desganado en la iglesia, mucho menos quiere que sea hipócrita, haciendo como que rezo cuando en realidad estoy pensando en lo que haré después. Además, Dios está en todas partes y escucha nuestras oraciones ¿no? Para hablar con Él no necesito estar en un lugar determinado
Así que es más o menos seguro que no necesito ir a misa.
Por otro lado, hay mucha gente que hace un gran bien, sin necesidad de haber ido nunca a misa ¿no es cierto? Seguramente nadie piensa que Gandhi o Mandela no tuvieron una vida admirable, por no haber estado cada domingo en la iglesia. Y tampoco podemos dejar de mencionar el caso opuesto: hay muchos que se los veía comulgar regularmente, pero luego se ha sabido lo malos que eran. Por lo tanto, parece que es más importante ser una buena persona, amable y tolerante, que ir a misa “por cumplir". De hecho, el mismo Jesús criticaba a los fariseos, que ponían el cumplir las normas del culto por sobre el amor y ayudar a los pobres.
Incluso los evangélicos atraen más gente, porque sus servicios de culto están llenos de música, luces, canciones y apasionados oradores ¡mucho más dinámico e interesante! Si los curas quisieran atraer más gente, debería al menos “ponerse al día” ¿verdad?
Sin embargo, y a pesar de todas estas razones de sentido común, la Iglesia siempre ha entendido que asistir a la misa es un deber fundamental del católico, en cumplimiento del tercer mandamiento de la ley de Dios, y que no hacerlo, con conocimiento y voluntad, implica un pecado mortal, es decir, de los que pueden llevar un alma al infierno.
¿Cómo entender actitudes tan opuestas entre el pueblo creyente y la Iglesia, acerca de una cuestión tan básica?

Para resolver este enigma, debemos prestar atención a uno de los diálogos que ocurre justo en medio de la misa, ese que dice más o menos así:
Sacerdote: Levantemos el corazón
Pueblo: Lo tenemos levantado hacia el Señor
S: Demos gracias al Señor Nuestro Dios
P: Es justo y necesario
S: En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno…
Léanlo con atención, escúchenlo en su cabeza, recuérdenlo de la última misa a la que fueron ¿pueden hacerlo?
Primero el sacerdote nos invita a levantar el corazón. Es una expresión poco común, que debería recordarnos a los primeros cristianos, perseguidos y martirizados por el Imperio Romano, ocultos en catacumbas oscuras y húmedas, que se reunían para escuchar las historias de los apóstoles acerca de Jesús, y que luego se decían unos a otros “¡Ánimo! Arriba los corazones", porque a pesar de la persecución, tenemos razones para estar felices. Nuestra respuesta es “Lo tenemos levantado hacia el Señor", porque sólo en Él encontramos la fuerza para tener ánimo, cuando parece que todo el mundo está en contra.
Luego el sacerdote nos invita a dar gracias, nosotros respondemos “es justo y necesario” y él nos replica con un breve discurso, que no cambia en cada misa, y que en parte nos recuerda por qué debemos estar agradecidos, y en parte manifiesta a Dios nuestra gratitud. Habitualmente empieza con “en verdad", que es llamativa, porque el mismo Jesús la usaba cuando iba a decir algo importante, y después sigue con “es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias…", como si el sacerdote nos dijera “No saben cuánta razón tienen al decir esto. Es justo porque es nuestro deber agradecer a Quien nos ha dado todo, y es necesario, porque de ello depende nuestra salvación".
Y esta es la razón más básica por la que es justo y necesario ir a misa: para agradecer.
No estamos ahí porque sea entretenido, o por que al hacerlo seamos mejores que los demás, para pasar un buen rato, obtener algo, o pedir lo que nos falta, sino simplemente porque es de justicia básica reconocer todo lo bueno que hemos recibido gratuitamente y agradecer a quien nos ha dado tantos dones.
Puede parecer que la gente ya no se preocupa de esto, que la cultura nos convierte a todos en consumidores, interesados sólo en nuestros derechos y en lo que podemos obtener de los demás. Sin embargo, todo el día en la radio y la TV se habla de “atraer buenas vibras", estar en armonía con el universo y lanzar energías positivas. Creo que todo eso apunta a una inquietud universal y muy humana, de reconocer que no me basto a mí mismo, dependo de otro, para bien o para mal, porque me pasan cosas buenas, y para las malas. Es algo que todos sentimos y no se trata sólo hacerlo por conveniencia o costumbre, sino que es inherente al ser humano. La gratitud, el ser agradecido, es la base de la paz en la sociedad que tanto anhelamos hoy en día, así como del sentimiento religioso, que se manifiesta en todas las culturas humanas. Es la misma tendencia que se expresa, desde el indio americano que antes de matar a su presa pronuncia una breve plegaria de perdón, hasta el cardenal que celebra el te deum ecuménico cada 18 de septiembre en presencia de los líderes de una nación.
También se dice que debemos agradecer “siempre y en todo lugar", y si bien podemos estar de acuerdo, pero en el fondo sabemos que no es realista. La mayor parte del tiempo la pasamos ocupados de nuestras labores, yendo de un lado a otro, durmiendo, comiendo, viendo TV y haciendo tantas cosas que no son compatibles con pensar a cada minuto “Gracias, Señor, por la luz verde que acabo de pasar, porque tengo buena salud, por mi familia", etc. Constatar esto puede llevar a algunos a obsesionarse con no haber agradecido lo suficiente, pero en la mayoría la reacción será en el sentido opuesto: a pensar que en realidad esto de la gratitud no importa realmente, porque es imposible. En el justo medio de estos dos extremos, los católicos tenemos el regalo de saber que la misa del domingo es suficiente para agradecer a Dios adecuadamente.
Esta sola razón, dar gracias, debería bastarnos para ir a misa, y si lo hiciéramos estoy seguro que todos tendríamos una vida más feliz y pacífica, sabiendo que hemos cumplido con nuestra obligación más fundamental.
Pero hay más ¡Vaya que hay mucho más! Ya cada uno irá descubriendo de a poco todas las riquezas de la eucaristía, y muchos libros se han escrito al respecto, pero no puedo dejar de mencionar algunas, como la presencia única de NSJC –de la que hablamos un poco más adelante–, la predicación de la palabra, la multitud de significados de la liturgia, la oportunidad de sentir el silencio y la tranquilidad, la experiencia de conectarnos con la tradición y la historia, la ocasión de pedir a Dios lo que necesitamos, ¡la posibilidad de cantar sin que nadie te critique!
Entonces ¿es aburrida la misa?

Ya hemos visto que no importa tanto si es aburrida o no, porque no hemos ido a pasar un rato agradable, sino a manifestar nuestra gratitud, como es justo y necesario. Pero eso no quiere decir que lo hagamos de mala gana, como un mal estudiante que va a su clase por cumplir. Para mostrar que la misa no es aburrida de ninguna forma, yo la compararía con el fútbol. El que no entiende y no conoce las reglas del fútbol, no conoce las posiciones de los jugadores, o no ha vivido la experiencia de ver pasar el tiempo lento o rápido según tu equipo vaya ganando o perdiendo, puede ir a la final de la Copa Mundial, y decir “es igual que todos los partidos, unos tipos corriendo detrás de la pelota". En cambio, si entendemos lo que está pasando, seguro que disfrutaríamos cada instante.
Con la misa ocurre lo mismo: es imposible distraerse, cuando uno sabe que las lecturas han sido especialmente seleccionadas para explicarlas unas a otras, o que en unos momentos más se hará presente Jesús, el mismo que creó el universo sólo con su palabra y que fue crucificado, en Jerusalén en el año 33 de nuestra era, en su cuerpo y su sangre, o que cada vez que comulgamos nos encontramos con NSJC de una forma tan íntima que no puede existir en ningún otro lugar. Incluso, cuando la habitualidad produce acostumbramiento, o la prédica no es muy interesante, pienso “¿Hay otro lugar donde pudiera estar haciendo algo más importante?” y la respuesta siempre es “no, en cualquier otra parte estaría perdiendo el tiempo".
Es cierto que podemos hablar con Dios en cualquier momento, y deberíamos hacerlo con frecuencia, pero nuestro Dios no es sólo una filosofía que nos parezca satisfactoria, o una idea vaga de bondad y respeto a los demás. Él tiene rostro y tiene voz, es una persona, y nos ha pedido que de dediquemos un día a la semana, y que lo hagamos en conjunto con la comunidad de creyentes. La ventaja que tenemos los católicos estriba en saber que, de las 168 horas que tiene una semana, basta con reservar una para Dios, y si Él nos regala tanto tiempo, para dormir, trabajar y emplearlo en nosotros mismos, no parece que dedicarle exclusivamente menos del 0,2% de nuestro tiempo sea una carga excesiva ¿no?
También es verdad que ir a misa no nos hace automáticamente mejores personas, pero eso está bien, porque no es magia, sino un diálogo, una relación con esa persona divina que mencionábamos, y como tal, sólo produce sus efectos en tanto estemos abiertos a ella. Así, podemos ir comulgar durante toda una vida y aun así acabar mal, pero será porque nos hemos negado a acoger todas las cosas buenas que se nos ofrecieron en la misa. Por el contrario, si sabemos lo que Dios nos pide y no lo hacemos, por orgullo o flojera, no hay dudas que esa actitud nos contará en contra, sin importar otras cosas buenas que podamos haber hecho.
Si a pesar de todo esto, el prospecto de ir a misa cada domingo parece algo monótono, la Iglesia permite la más amplia libertad cuando se trata de elegir el estilo de misa que prefieras. En efecto, tenemos misas más o menos tradicionales, algunas en latín o en todos los idiomas del mundo, diferentes estilos de sermones, misas para niños, carismáticas, de sanación, etc., todas ellas igualmente válidas.
Así que ¿Por qué no vamos juntos a misa este domingo?

De Pato Acevedo en el blog "La esfera y la cruz"